Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

No puedo competir contra eso.

Hola les cuento como desahogo y quizás, si a alguien le ha pasado me pueda ayudar en esta situación con algún comentario certero.

Por motivos laborales vivimos en distinta región y cada cierto tiempo nos vemos.

Es algo sin nombre pero de a poco se fue volviendo muy especial. Por lo menos para mi. Sentía que de a poco para el también.

Esta historia es sobre nada, que se volvió todo. Así me sentía, en otras palabras enganchada y queriendo poder verlo más seguido.

Me encantaba hablar de mil cosas en noches eternas de WhatsApp.

De pronto las noches eternas empezaron a escasear, de hecho, comenzó a escasear el hablar por WhatsApp. Cúando se hablaban 8 líneas de corrido era mucho. Y tristemente yo iniciaba la conversación cada vez.

Hasta que me rendí.

Una tiene un poquito de orgullo en alguna parte de su ser que te dice 'retírate digna, ahí no te quieren guacha'

Pero me sentía injustamente dejada de lado.

Y un día me dio una tinca. De esas que nos dan. Ustedes me van a entender chiquillas.

Y me fui a mirar las redes sociales.

Jamás debí hacerlo. No es nada terrible y es muy terrible a la vez.

Solo muchos, muchos, muchos me gusta a mujeres diferentes.
Que podrían ser amigas obviamente... Pero no, todas fotos de niñas muy pechugonas y muy nalgonas. Scort.

Y mi corazón se partió. En pedazos chiquitos. Igual de pequeños que los trozos de mi autoestima.

Ahí estaba yo, que me sentía tan regia para mi edad. Atractiva más que bonita. Pero amable, cariñosa y preocupada. Me sentía poderosa. Hasta el momento que vi esos cuerpos que claramente deseaba más. Por que cada día que a mi no me hablaba había montones de Like. Y llore. De pena por mi. Por mi torpeza al imaginar que era yo quien despertaba su deseo. Por sentir que era en mi en quien saciaba su deseo. Pero en realidad era en quien saciaba lo que no podía hacer con quien si deseaba.

Los hombres dirán que es biológico y normal. Y lo entiendo. Pero mi parte hembra esta herida. Ese pene que pensabas tuyo... desea a otras, deseaba besar otros labios y quizás pagar por tenerlo. Lo que es muy válido. Pero eso dicelo a mi hembra herida que ahora se siente un poquito menos guapa que antes. Arto menos mina que antes y tiene mucha más pena que antes.

No puedo competir contra eso... Asi que no queda más que diluirse en el tiempo del olvido, mientras recuperó mi autoestima y vuelvo a estar entera para conocer a alguien que quiera apagar conmigo y mi propio cuerpo, su sed de pasión.

Mientras, nunca volver a imaginar un mundo idílico de amor creado sobre la base de... Nada, porque las noches de WhatsApp al final fueron eso. Nada.

Punto final.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.