Es una enfermedad
Vivo hace casi 5 años con una persona dependiente a las drogas, depronto mi experiencia le sirva:
1. La drogadicción es una enfermedad, tanto como podría ser el cáncer, depresión, sida, parar de golpe el consumo de un adicto, podría generar hasta un fallo hepático, cuando suspenden el consumo tienen síntomas físicos como: entumecimiento de las extremidades, calambres, sudoración, cólico... mentalmente sufren de ansiedad, depresión, falta de concentración, hiperactividad o poca actividad, irritabilidad... osea esto no se trata de 'ánimo' o 'fuerza de voluntad', un enfermo no se cura haciéndote la promesa de que se va a curar.
2. Hemos averiguado alternativas para rehabilitación, la verdad no conocemos casos reales de gente que haya dejado de consumir sin secuelas, generalmente se mantiene a punta de fármacos que pueden llegar a ser incluso más dañinos y más peligroso para las personas (hay más riesgo de muerte que con la propia droga), sumado a eso las personas se vuelven autómatas y violentas.
3. Al fin lo único que se puede tratar de garantizar es el consumo en un entorno seguro, que tenga un espacio para el consumo, que la droga sea de excelente calidad (pues es ahí dónde está el mayor riesgo de meurte)procurar acompañarlo en la medida de lo posible y que los instrumentos que utilice estén limpios, buena alimentación y mucho amor.
Yo sé que esto suena un poco salido, pero solo quienes lo han vivido saben lo complicado que puede llegar a ser, quitarse los propios prejuicios y convivir con los de los demás, por eso aunque mal hecho es casi comprensible que le mienta, las personas con dependencia son como leprosos para la sociedad, creados por ella y de los que nadie se hace cargo, pues para la mayoría de estados es más rentable lucrarse con el dolor y la enfermedad de todos.
Por último convivir con ellos es una decisión muy difícil, que no debe ser tomada a la ligera, si consideras que no quieres, o no puedes convivir con eso es mejor que te alejes, procurando eso sí tratar de dejarlo en una red de apoyo, pues suelen ser afectivamente muy vulnerables.
Yo he decidido estar con él, ya que además de ser una persona con valores que no había podido encontrar en nadie más (amoroso, inteligente, responsable, generoso...) me ha apoyado en momentos muy difíciles, hemos aprendido a organizarnos para que su adicción no afecte su trabajo, ni sus relaciones personales (también es complicado pero se puede), cada día le reafirmo mi amor y mis ganas de seguir con él, creo que eso ayuda mucho.
Conclusión: si de verdad lo ama y además esta dispuesta a estar con él: documentese, trate de entender, si no, es mejor que se aleje, tratando de hacer, eso sí, el menor daño posible.
