Otra cosa es con guitarra
Hola, confieso que tengo un trabajo que amo y odio a la vez...
Hace unos años trabajo en un hogar de menores (sename, ex sename, mejor niñez etc) como quieran llamarle. Cuando entre lo hize sin mucha expectativa de durar ya que nunca había trabajado con niños. Desde el primer día es@s niñ@s y adolescentes entraron en .u corazón. Llegana llorando a mi casa de escuchar sus historias de vida y cada día trataba de hacer cosas anexas a mi pega para hacerles un poquito feliz. Llevarles juguetitos, cositas ricas para comer etc. Confieso acá porque podré terminar de contar sin ser juzgada, discriminada, y tratada de lo peor.
Esta residencia es muy buena dentro de todo lo que se puede hacer como sistema ( dentro de lo que se puede y el sistema permite)
L@s menores tienen sus 4 comidas diarias, ropa acorde a la estación ( no de su gusto, si no lo que hay).
Tienen sus controles médicos y de contingencia al día, se atienden en clínica privada si lo requieren...
Las.instalaciones son preciosas, mucho más bonita que mi propia casa que viví en periferia, tiene
piscina, acceso a Internet en sus casas, entre otras comodidades.
Tod@s con sus traumas y temas emocionales de cada uno. Cosa que se entiende a cabalidad. Uno trata de darles todo el cariño y contemcion, nos capacitan periódicamente en distintas áreas.
Y es acá mi desahogo...
Cuando l@s menores se desregulanuchas veces tenemos que recibir insultos, golpes, patadas, escupos, ( debo reconocer que no me ha pasado a tal nivel pero si a mis compañeras)
De parte de las mismas personitas a las que estas cuidando día a día con todo tu cariño.
Es una pega super ingrata porque llegas a tu casa podrido aveces, adolorido, triste, porque quieres lo mejor para ellas y te parte el corazón cada una de sus historias pero aún así muchas veces ña gente hecha todo en el mismo saco, si bien como país y sociedad estamos muy al debe con los sistemas de protección, no todos los hogares son malos, no todos los tíos violan, ni todas las tías maltratan. Muchas veces somos nosotros quienes quedamos humillados frente a un menor que te agrede y te basurea si poder defenderte ni de palabra.. Somos seres humanos y nos afecta, pero volvemos al otro día con la mejor cara porque confiamos que podemos sanar corazones y darle la vuelta al destino que muchos de ellos traen truncados.
No juzguemos sin saber otra cosa es con guitarra.
