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El sistema te rompe!

Hace unos meses renuncie a mi trabajo como Educadora de Párvulos en el sistema público.Trabaje 18 años con mucha vocación, amaba mi trabajo y pese a todo me llevo lindos recuerdos de todos los niños y niñas que eduque en mis años de Servicio.

Creo que fui una profesional competente tenía buenas calificaciones, especialidades y cursos para perfeccionar mi labor, ponía mi corazón en todas mis clases para mis niños y niñas.

Pero en los últimos tres años algo pasó conmigo me comencé a enfermar mucho, caí en un estado súper depresivo, tenía crisis de pánico que se manifestaban muchas veces en el aula y en la intimidad de mi hogar.

Me tocaba trabajar sola con 32 niños pequeños, sin personal técnico, el trabajo administrativo que no acaba nunca lo terminaba haciendo en mi casa, planificando los fines de semana y haciendo material para las clases...

Así se me iba la vida, descuidando a mi familia sin tener tiempo libre y con mucho estrés ...Pedí ayuda varias veces, a mi jefatura directa, al departamento de personal, sindicato y nada... Aguante mucho por no abandonar a mis niños y por motivos económicos.

Tenía la esperanza que con el tiempo esto cambiara Pero con la pandemia la situación empeoró situaciones como :Estar conectada 24/7, reuniones interminables, llamados fuera del horario laboral, de parte de la jefatura y apoderados, familias conflictivas, grabaciones de clases y material de apoyo en creole, ya que la mayor parte eran familias migrantes, situaciones de maltrato de las familias a los niños, malos tratos y amenazas a colegas de parte de los apoderados, etc.

Hicieron que diera un paso al costado y buscara nuevos campos laborales fuera del área de la educación.

Fue difícil tomar la decisión pero lo hice, mi salud ya no daba para mas.

A ello debo agregar que cómo renuncie y el sistema público tiene otras leyes laborales, salí de ahí sin ningún peso, sin seguro de cesantía, ni finiquito, ni siquiera las gracias me dieron.

Me sentí fatal, ya no me siento capaz de volver al campo de la educación ni pararme en una sala de clases, no volvería al trabajo de Docente.

Ahora trabajo en otro rubro (inmobiliaria) y estoy bien, me alcanza para cubrir mis gastos y mantener mi hogar, tengo tiempo libre, menos tensión y estrés sobre mis hombros, mi salud mejoro al 100%.

Sólo decir que si estás viviendo algo parecido, busca la forma de ser feliz la salud es lo primero y la vida es corta como para sufrir, un trabajo no lo vale.



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