La animita
Hace poco más de un mes en mi barrio falleció un chico veinteañero, que en mi cuadra casi nadie lo conocía ni sabíamos de su vida privada (normal, nadie debe meterse en ello).
El tema es que este joven lamentablemente se suicidó en su casa. El problema es que este joven era traficante de drogas y en la noche en que ocurrió el suceso sus amigotes, que en nuestra perra vida los habíamos visto, hicieron una tremenda fiesta en las afuera de su casa, extendiéndose hasta el pasaje en donde vivo yo y mis vecinos, en el cual hay varios de la tercera edad y también niños.
En dicha fiesta hubo alcohol, drogas, y hasta balazos al aire. La villa donde vivimos se transformó en aquella noche en un lugar muy peligroso. Inclusive se dieron el lujo de bloquear la entrada del pasaje.
El problema, actualmente, es que en el pasaje nuestro, donde no vivía este joven, comenzaron sin permisos municipales a construir una animita, con un mural horripilante en la muralla de los vecinos que están entre la calle del suceso y el pasaje. Actualmente esta gente está concurriendo al lugar a beber, fumar y traficar a vista y paciencia de todos de la misma manera que lo hicieron el día del suicidio, teniendo tomateras incluyendo días de semana, que cuando uno sale a trabajar a las 7 de la mañana ellos están ahí con sus últimas cervezas. Obviamente no se preocupan de dejar limpio y la animita no es precisamente porque sean católicos que quieran hacer mandas.
La construcción de la animita se ha entorpecido porque cada vez que están sus trabajos del radiar alguien llama seguridad ciudadana y al no existir permisos se detiene el trabajo.
Pero cuando han ido carabineros sólo les pasan un parte por estar tomando en la vía pública e indican que no pueden hacer nada más que eso, no teniendo facultades para detenerlos. Obviamente actuarían en caso de suceder un crimen en el lugar.
