Final inconcluso
Me situaba en una ciudad minera en el norte, a mis veintitantos había pasado de ser promotora de una marca de celulares a estar a cargo del área de retail de la zona norte de una empresa grandota, solo aprendiendo como loca, y siendo metiche (todo dentro de la misma empresa). En esta misma pega conocí a una colega cerca de 20 años mayor que yo, pero que independiente de la diferencia de edad, encajamos muy bien y nos hicimos buenas amigas (hasta me iba de vacaciones con su familia). Ella casada hace hartos años con un súper buen hombre y un hijo adolescente, yo los veía desde afuera casi como un ejemplo de matrimonio cariñoso y respetuoso.
En nuestro trabajo atendíamos público, y teníamos este cliente en particular que tenía un flechazo con mi amiga, minero con unos 15-20 años más que ella. Le mandaba flores, chocolates, le regalaba accesorios de lujo, etc. hasta que un día ella le aceptó una invitación a salir y todo empezó a enredarse. Terminaron en una relación, ella engañando a su marido descaradamente frente a todo el mundo, embobada con el tipo que a mi parecer era un viejujo guácala. Ella me decía que lo pasaba tan bien con él, que era muy gracioso, que la trataba tan bien, que la sacaba a bailar, etc.. y que su marido era lo más fome del mundo (si era medio serio pero buen hombre, no merecía eso, pero yo cabra chica elegí no meterme).
Él pasaba mucho tiempo en la oficina con nosotras y terminé llevándome bien con él, efectivamente era un tipo simpático, como flaite chistoso jaja, y también empezó a hacerme la pata como amiga de la polola y siento que comprando mi silencio un poco porque al principio huevié harto a mi amiga para que lo dejara.
Entre conversa y conversa, terminó sabiendo mi historial laboral, y ofreció conseguirme trabajo administrativo en la minera, sueldo millonario. Me brillaron los ojitos, yo en ese tiempo criaba sola a mi hija pre escolar así que no podía servirme más este trabajo que era una maravilla... de oficina, horario cortito y flexible, me pasaban una camioneta... era todo perfecto. Fui a una entrevista al edificio corporativo con un viejo cuico simpaticón, terminamos echando la talla en inglés y me dijo 'nos vemos!' cuando me fui, así que me fui feliz pensando que lo había conseguido.
Al otro día me llama el minero para decirme que me tiene noticias del trabajo, me pidio que nos juntaramos en una shoperia (que él frecuentaba a diario), me dió lo mismo y fui no más con tal de saber si había quedado o no en este trabajo de ensueño. Al llegar, el minero medio borracho me mira y me dice 'quedaaaste negrita, el viejo quedó feliz con que te haya recomendado', recuerdo que hasta me puse nerviosa pero no daba más de felicidad, casi llorando. Hasta que contunúa hablando y me dice 'eso si, tenís que pasar la última etapa de la entrevista, que es en mi casa', con una cara de pervertido.
Fue tanto el golpe de la felicidad al odio que llegué a sentir un peso repentino en el pecho, nunca me había pasado. Obviamente lo mandé a la chucha, le dije que era un viejo asqueroso y me fui llorando.
En ese momento mi amiga ya no estaba trabajando en la oficina, estaban a punto de quebrar y estaban despidiendo gente de a poco, como la veía poco no sabía si contarle o no, lo pensé varios días hasta que un día me veo bloqueada de todas sus redes, whatsapp, todo.. pensé que el minero se había puesto el parche antes de la herida y ella le creyó, efectivamente tiempo después supe que el rumor era que yo me había acostado con el viejo para conseguir la entrevista y que me había quedado gustando y quería más (si, viejo maldito).
Cuando supe eso, deje de intentar de contactarme con ella porque me dió rabia que le creyera ciegamente sin siquiera hablar conmigo antes. Pensé que se hundan solos en su caca y seguí con mi vida.. así terminó nuestra amistad y no volví a saber de ella (han pasado 8-9 años)
A veces me acuerdo de ese episodio y pienso en que estará... la habrán pillado? Se quedó con el viejo? Qué hubiese pasado si hubiésemos hablado?
Esa es una de mis historias :)
