Durmiendo mejor
Hola! Soy Abrigo, hace caleta de calor! Ya ni mi seudónimo pega.
Hace unos días atrás inscribí a mi hija a una visita al trabajo. Por tema de seguridad ejercido por prevención, claro. Vino hace dos días con su mamá. Las traje en el auto por la tarde y les fui explicando algunos sectores camino a la planta. Para entrar, hay una calle específica para el ingreso a la empresa. Llena de árboles, colindada por el cerro. Apenas llegamos las dejé en la actividad, beso a las dos y a trabajar. Pasó una hora y las vi pasar fuera de mi oficina. Les mostraron la maquinaria desde un lugar seguro, en un segundo piso. Mi jefe que tiene su oficina allí se acercó y saludó a mi familia. Hasta con foto, asdf. Después de pasadita al regreso metí a mi niña a la oficina y le dije: Mira hija, todos tus regalos y recuerdos, los tengo aquí.
El lugar repleto de marcos, muñecos con palitos de helado, cartas hechas por ella. Ella se emocionó saltando como canguro. Nos despedimos y les desee buen recorrido.
Por la noche mi mujer me contaba que había llegado nuestra hija cansada, feliz. Había recibido, dulces, helado, unos juguetes y me mostró las fotos que se sacaron. En tractores, cuatrimotos y hasta con cuadros para posar. Me dijo que mi muchacha me haría un nuevo recuerdo para poner en mi escritorio.
Dormí con muchas ganas esa noche.
