Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Durmiendo mejor

Hola! Soy Abrigo, hace caleta de calor! Ya ni mi seudónimo pega.

Hace unos días atrás inscribí a mi hija a una visita al trabajo. Por tema de seguridad ejercido por prevención, claro. Vino hace dos días con su mamá. Las traje en el auto por la tarde y les fui explicando algunos sectores camino a la planta. Para entrar, hay una calle específica para el ingreso a la empresa. Llena de árboles, colindada por el cerro. Apenas llegamos las dejé en la actividad, beso a las dos y a trabajar. Pasó una hora y las vi pasar fuera de mi oficina. Les mostraron la maquinaria desde un lugar seguro, en un segundo piso. Mi jefe que tiene su oficina allí se acercó y saludó a mi familia. Hasta con foto, asdf. Después de pasadita al regreso metí a mi niña a la oficina y le dije: Mira hija, todos tus regalos y recuerdos, los tengo aquí.

El lugar repleto de marcos, muñecos con palitos de helado, cartas hechas por ella. Ella se emocionó saltando como canguro. Nos despedimos y les desee buen recorrido.

Por la noche mi mujer me contaba que había llegado nuestra hija cansada, feliz. Había recibido, dulces, helado, unos juguetes y me mostró las fotos que se sacaron. En tractores, cuatrimotos y hasta con cuadros para posar. Me dijo que mi muchacha me haría un nuevo recuerdo para poner en mi escritorio.

Dormí con muchas ganas esa noche.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.