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Cambiando de casta

Siempre me preguntaba como la gente inepta obtiene cargos y puestos tan buenos en la pega sin tener los conocimientos, empatía o aptitudes, ahora tengo la respuesta.

Hace unos años entré a trabajar a una empresa, en esos años me faltaba sacar mi título, por lo que mi cargo se basaba en labores administrativas básicamente y apoyar a distintos departamentos y unidades; cabe resaltar que me esforzaba para que mi trabajo fuese impecable, por lo que paulatinamente fui siendo reconocido y considerado por las jefaturas, situación que generó que con el paso del tiempo fuera ascendiendo de a poco pero con harto empuje, sin embargo, aun así, no habían aumentos significativos ni cargos de importancia para mí. Veía como personas con 0 experiencia y conocimientos llegaban a jefaturas con sueldos millonarios y yo ahí en la banca, pensaba que era porque me faltaba el soñado título.

Este año 2022 me titulé, e inmediatamente se fueron generando cambios, pero... para mi sorpresa no hubo ascensos o aumento, ni ofrecimientos buenos como los que yo veía en los demás, sino que esto para mi caso se tradujo solo en un cambio de oficina con mejores muebles y computador. Comencé a ponderar la posibilidad de hacer un postgrado; pero ya sinceramente, a estas alturas me iba haciendo ruido.

Conversando estos días con el que será mi nuevo jefe, un tipo de mi misma edad, se nota que ahí hay buena cuna de nacimiento, hasta por como habla, huele y se expresa esta persona, pero simpático y super agradable, gente humana pero cuica a cagar, en fin... esta persona me indica que en realidad el cartón que saqué (título) es solo una pantalla que me va a abrir otra puerta, porque ahora, ya con eso al menos hay un pretexto o un respaldo para que me pueden incluir en su “grupo”, que él en lo personal lo había pensado desde hacía tiempo, pero que como yo era un administrativo del montón, su “gremio” o “cofradía” se lo restringía.

Este comentario para mí era una sorpresa y completamente desconocido.

Ahora que sé de qué trata, es hasta bizarro.

Finalmente, para hacer el cuento corto y no dar la lata, trata de un grupo de gente ABC1 que se reúne en ciertos eventos que se realizan con cierta periodicidad en el tiempo, sus miembros tienen tremendos puestos, hay dueños de empresas, (de super empresas no pymes), magistrados, gente del gobierno, autoridades, celebridades, etc. Estos wnes mueven la economía, la vida de las personas, el país y me atrevería a decir que al mundo.

Es una red tan grande de contactos que es imposible pertenecer ahí y no arreglarse la vida. De una u otro forma se te compone la situación, de hecho, como base de su “cofradía” tienen el eslogan de “ayuda mutua”, en otras palabras, se arreglan entre ellos, es un grupo super cerrado, casi como una secta que van incluyendo personas con pinzas.

Mi tema ahora es que ya soy parte de ellos, pero no es mi sitio... yo lo siento, estoy incómodo. Trato de encajar, podría decir incluso que todos o la mayoría me estima; pero como dice el dicho; “el que nace chicharra, muere cantando”, soy un tipo de esfuerzo, de trabajo y aunque soy humilde tengo valores super arraigados, y lo que he visto ahí es una verdad que es dura de procesar, por ejemplo; personas que se enfrentan en público por ideales opuestos, ahí, son los mejores amigos, al final lo que nosotros vemos es un teatro, una obra montada, se van rotando los cargos para que todos ganen y saquen su tajada.

Esto es lo que muchas veces se especula, pero otra cosa es verlo y presenciar situaciones que para afuera muchas veces son un mito.

El otro día me invitaron a una cena a otro nivel, cuando digo que es otro nivel, es que me refiero a una cuestión impresionante que da para otra confesión, algo nunca visto, de hecho nunca, porque no se sacan fotografías ni nada que pueda comprometer a nadie, no hay redes sociales, no hay nada, no se deja rastro. Recibida formalmente la invitación me excuse cortésmente, como el caballero que soy, y me fui a la casa de mi madre a comer asado, choripanes con mayo, pebre y su vinito Tocornal. Ese es mi sitio, me siento bien y aunque he probado las comidas mas fifi no hay como compartir con la familia en la humildad y al calor del hogar.



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