La llama se apagó
Y aquí estoy. A unos meses de ser mamá y muy asustada de todo lo que se me viene. Tuve una hermosa relación de muchos años y con muchos planes y proyectos juntos. Por supuesto con altos y bajos como en toda relación, pero siempre remando juntos. Al enterarme que sería mamá, le cuento a mi pareja y me dice que le demos que el apoyará mi decisión, para mí eso fue decidir que estaríamos en todo, juntos como siempre.
Paso el tiempo, los primeros meses muy atento y luego todo cambio, hubo distancia, frialdad y un cambio total en su comportamiento. Siempre le hice saber que lo encontraba distante, solo me decía que le dé tiempo que ya pasará. Desconociendo totalmente al amor de mi vida. Destaco que en mi embarazo muy sano jamás me dió esa actitud de rechazo hacia la pareja, de hecho todo lo contrario, amándolo con dos corazones, creo que es poco decir.
Por supuesto que en mi estado necesitaba mucho apapacho y empecé a presionar para saber que pasaba, hasta que se desahogo en una conversación muy difícil.
En resumen, la llama se le apagó, a unos meses de ser padres decidió que ya no iba más nuestra relación, dejándome muy en claro que siempre estaría presente para nosotros pero ya no como pareja para mi, si no como padre.
Reconozco que jamás en la vida me espere algo así de el, es muy responsable, luchador y muy distinto a todo hombre que haya conocido. Siempre atento, siempre contenedor y muy parner en todo sentido. Ahora tengo un dolor que desgarra mi alma y que a días no me deja respirar. Nunca había sentido tanta desilución en la vida. Yo hubiese luchado y remado hasta cansarme, al menos haber tenido la oportunidad de intentarlo bajo el mismo techo, pero eso no sucederá. Nunca estuvo en mis planes ser mamá soltera, de lo contrario mi decisión de principio hubiese sido otra.
Es muy difícil entender que su felicidad ya no es a mi lado, pero si lo amo debo aceptarlo.
Ahora la pregunta, como supero algo así, sí tendré que verlo por toda la vida? Si mi cuerpo lo pide a gritos?
Ahora me toca ser fuerte por mi bebé y me siento muy desconectada con esta labor, todo el mundo me dice que cuando lo tenga en mis brazos todo cambiará y me volveré a enamorar. Que debo concentrarme en eso y nada más. A mí me parece injusto cargarle esa responsabilidad a mi bebé, no lo merece. Y mi duelo dónde me lo meto?
Hay días que espero dormir y no despertar más. Esto me ahoga profundamente.
Seré otra más en la lista en dónde la vida nos obliga a empoderarnos más, porque a ellos la familia les queda grande.
Lo laboral? No sé que carajo tiene que ver con lo laboral esto, aparte de pensar que si tuviste que volver a trabajar ahora, probablemente sería un cero a la izquierda.
