Nunca sabremos
La otra vez algún minero publicó su historia de faena y me decidí a contar la mia.
También soy hombre y trabajo en la zona norte. Es cosa de todos los días encontrarte con la misma gente, un mundo lleno de hombres (aunque ahora hay muchas mujeres también) y que con el tiempo vas forjando más allá de una amistad pasajera.
Los sistemas de turno son lo complicado y acá es donde me sentí identificado con aquella declaración. Si bien no estoy enamorado ni menos gustar alguien de mi mismo sexo, sí he encontrado la posibilidad de estar con un men. No tengo familia, ni hijos, pero si de hartas mujeres, siempre con protección, obvio, hay que cuidarse.
El tema es que estar con un hombre menor de 20 y tantos años (yo de 36) me abrio la mente tremendamente tanto en el trato como en la forma. Una experiencia que personalmente me gustó y que no había disfrutado con alguna mujer y no es que me gusten los hombres, sino que la forma en cómo lo hace.
Y mi consejo a todos los hombres es que nunca se cierren a experimentar cosas distintas, como se dice por ahí la vida es una sola y si no conocemos otras cosas, no sabremos si nos gustará.
