La verdad es que no se en qué sociedad vivimos, mi novio cumplió el sueño de su vida y yo no sabía cómo celebrar su logro, fue entonces cuando recordé una conversación pasada, donde él me comentaba que le encantaban las rosas y que no entendía porque a los hombres no les regalaban cosas así, cuando también les gustaban. Yo me quedé con esa conversación en la mente por semanas, hasta que pasó que logró comprar aquello que por años había deseado con cada fibra de su ser. Como detalle, compré la rosa roja más linda que pillé y se la di. Sin embargo, en una discusión que posteriormente tuvo con alguien de su familia, le dijeron: “¿Ahora te crees fleto acaso, que andas aceptando flores?” Y yo la verdad quedé impactada. No sé qué pensar. ¿Hasta donde llega la estrechez de la mente humana?
(Intenté omitirlo, pero se lo dijo su mamá)
