El destino me preparó un sorpresa
Estuve 15 años en una relación que comenzó cuando estaba en el colegio, de ella nacieron dos hijos de edades bastante alejadas. Durante esos 15 años, pasamos altos y bajos (más bajos la verdad).
Nuestros intereses y metas eran muy disímiles, lo que nos hacía discutir bastante y frecuentemente. Yo, profesional de la educación, él informático hijito de su papá, nunca remamos hacia el mismo lado, pues teníamos concepciones muy diferentes de la responsabilidad y la coparentalidad. Con el tiempo, la relación empeoró considerablemente, hasta el punto en que la violencia y los arranques de irá se hicieron presentes, en ese momento, y por un instinto de supervivencia, mi decisión fue terminar y pedirle que se fuera de mi casa.
Pasó el tiempo, jamás logré llegar a acuerdos maduros y respetuosos en torno a los hijos, todo siempre ha sido una lucha y un constante enfrentamiento, pues no hay voluntad ni conciencia al respecto, sin embargo, lo que puedo rescatar, es que cumple con su responsabilidad monetaria (acuerdo de palabra) mes a mes. Hoy, después de 5 años de separación, él se encuentra emparejado y mis hijos cuentan con un nuevo hermanito. En mi caso, me mantuve todo este tiempo sola, sin ninguna relación estable, comencé a conocer gente y abrirme al mundo después de dos años de separación, cuando mi mente estaba sana y mis prioridades claras. ¿Mis experiencias al respecto? algunas más entretenidas que otras, algunas más significativas que otras, pero nada importante la verdad. Mi idea de este estilo de vida era mantenerme sola, pasarlo bien cuando se pudiera y nada más. No me quitaba el sueño tener una pareja y estar acompañada, pues mis hijos, mi familia y pocas, pero excelentes amistades, llenaban por completo mis espacios.
En general, soy una mujer muy racional, con carácter y bastante fortaleza, no me dejo abatir ni vencer, para mí, el sufrir es una opción. Siendo mamá soltera (no me casé con mi ex) con dos hijos que me necesitaban, era impensado mostrar debilidad. Bueno, respecto a las relaciones, en mi mente no existia la posibilidad de conocer a alguien que realmente valiera la pena, no había tiempo ni interés de mi parte, mi idea de los años venideros sería quedarme soltera, pero el destino me tenía preparada una sorpresa...
Continuará...
