La rueda de la fortuna
Llevo años luchando con estas enfermedades, que un día me tienen bien y otros en el hoyo.
Estoy en tratamiento con psiquiatra y psicólogo, pero no evoluciono como se espera y en verdad doy la pelea, lucbo por ganarles. Pero hay momentos donde las ideas suicidas llegan, donde llegan los pensamientos instrucivos de catástrofe, trato, en serio, trato de ttabajarlos.
He aprendido a vivir con esto lentamente.
Por favor, si tienen seres queridos, sean de sangre o no, conténganlos, escúchenlos, aunque no les cuadre lo que escuchan, aunque no les haga sentido muchas veces.
No les digan 'échale ganas' 'esto es pasajero', sea cual sea el contexto que lo llevó a su ser amado al precipicio. Apoyen desde la empatía con asertividad, aunque les cueste comprender.
Lo laboral, he pasado las de titi y caco en el pasado y hoy estoy más en paz. Si su colega se encuentra con comportamientos poco usuales, acérquese y háganle compañía, distraíganlo. No saben cuanto puede ayudar.
Aquí me encuentro, rodeado de gente, sintiéndome solo, pero a la vez agradeciendo a las manos que me tratan de sacar de la fosa.
Busquen ayuda médica y no médica.
Si se quieren desahogar, háganlo sin buscar la aprobación del restos, háganlo para liberar la mente y el cuerpo.
Eso es todo, que tengan una buena semana y reitero, miren al de al lado, puede batallar luchas internas terroríficas. Nadie está libre de caer en esto. La vida es como la rueda de la fortuna.
