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Ya tengo mi espacio

Soy la hija mayor del matrimonio de mis padres... Mis viejos desde siempre han sido trabajólicos, buenos proveedores del hogar (ambos) pero mi madre siempre muy ausente emocionalmente (muy distante y nada de abrazos) y mi padre muy ambivalente y con esa forma de amar a su familia, que se caracteriza por “condicionar” el afecto que da. (si haces lo que él quiere te ama, si no. Te desprecia)

Cuando era pequeña, me diagnosticaron un síndrome vertiginoso. que con los años resulto ser una somatización extrema de ansiedad y ataques de pánico. (no lo supe hasta mis 21 años)
las primeras crisis fueron desde muy pequeña. Creo que no tenía más de 1 año. Lo que me volvio una hija cacho.

Sumado a eso, cuando entre al colegio me diagnosticaron con el famoso TDAH y mi rendimiento y vida escolar se fueron a carajo.

Mis viejos, ya a los 12 años no daban un peso por mi, así que todos los esfuerzos los hacían con mi hermano menor. Y luego con el siguiente.

Se encargaban de hacernos saber lo orgullosos o decepcionados que estaban según nuestros resultados y comportamiento. Lo que claramente afecto en nuestra autoestima y manera de ver el mundo. Yo me quebré aprox a los 12 años (pubertad). Y empecé con crisis de pánico tan fuertes, que llegaron a ser invalidantes por casi toda mi pubertad y adolescencia. Hasta muy adulta...

Pasaron los años y de adulta, me informe mucho sobre salud mental.

ahora que soy grande y con la información correcta. Me doy cuenta que lo que yo creía era mi culpa, los defectos y rarezas de las que me culpaba, eran porque vivía en una familia TOTALMENTE DISFUNCIONAL.

Con unos padres que creían que, por traer dinero a la casa, por pagar colegios caros a sus hijos eran buenos padres.

Pero no asistían a reuniones, no nos enseñaban métodos de estudio, ni a cocinar, ni a valernos por nosotros mismos, todo lo delegaban en familiares (abuelas y tías) o pagaban a un tercero para que nos cuidaran mientras se iban de viajes. El abandono emocional era evidente, pero nosotros no lo podíamos ver...

Incluso a veces no había comida ni almuerzo, nos dejaban dinero para comprar comida (a adolescentes que con suerte saben lo que deben comer para no morir intoxicados, y que se intoxicaron varias veces) no había adultos que marcaran limites o pautas, todo era un caos en casa y se esperaba que nosotros “nos portáramos bien” mientras ellos trabajaban.

Que hacían diferencias entre sus hijos y los ponían en contra.

Donde, mientras Yo era la hija” caso perdido” y me mandaban a un colegio público con mi bajo rendimiento. (porque nunca esperaron nada de mí, que no era capaz de dar los resultados que esperaban de una hija y por eso volcaban sus frustraciones conmigo en violencia física, psicológica y económica).

Mis otros hermanos cumplían otros roles, como ser el “perfecto” (hijo dorado: el que recibe todas las expectativas, el favorito, el que no se puede equivocar jamás. Seguramente el los terminara manteniendo cuando viejos...) o el “soporte” (prácticamente es el padre de sus padres, cumple el rol de ellos y los termina “criando” o tomando esa responsabilidad de contenerlos emocionalmente. Seguramente el los terminara cuidando cuando viejos...) con colegios pagados de alto costo y exigencia.

fue tanto esa segmentación, que hoy en día. mis hermanos creen que yo soy la mala de la película.
La malagradecida, que no ve lo que los viejos nos dieron.

No ven el daño que nuestros viejos nos hicieron de pequeños. No ven la negligencia, el abandono emocional, no ven la causa de nuestras heridas emocionales y de la precaria salud mental que nos heredaron.

Mi hermano “perfecto” vive con crisis de ansiedad. Con problemas musculares, vive lleno de pastillas y calmantes. Tiene una pega que paga bien, ha llegado lejos, pero no se cuida y deja de lado sus necesidades por cumplir responsabilidades. A caído con licencias por estrés ya 3 veces solo este año y no quiere parar. Le han dicho que debe ir a psiquiatra y a terapia para manejar la ansiedad, pero el solo quiere cumplir con sus “objetivos” (que realmente es no fallarle a las expectativas de la familia a costa de su salud)

Mi hermano “Soporte” gatillo problemas al corazón... y una depresión que no se había asomado hasta que empezó a notar problemas de conducta en sus rutinas y cuando la vida le empezó a pesar.

mis padres a su manera enferma y rota, se preocupan por ellos, ahora que están viejos y que los hijos adultos son los protagonistas de la vida cotidiana. Pero nunca verán que la causa de todos estos problemas, es justamente la forma en que nuestra familia organizo esos roles de forma tan enferma, la crianza, la falta de apego durante la infancia, de apoyo durante la adolescencia y la presión de ser lo que otros esperan que seas.

Lo laboral...

Gracias a mi historia llegue a trabajar en salud mental... Gracias a la salud mental, sane mi historia.

Ya no sufro de ataques de pánico, tengo mi espacio y mi paz.



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