Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Ahora me atreveré

Quiero confesar que hace algún tiempo en mi trabajo, desde que cumplí 33 años, mis colegas mayores me han insistido con el tema de tener hijos. La verdad, yo llevo 12 años con mi pareja y para nosotros no es algo importante por el momento, ya que estamos ahorrando y buscando la manera de costear el pie para nuestra casa propia.

Pero aquí va mi verdad... el tema de los hijos es algo que me genera mucha ansiedad, pues mi hermano menor tiene TEA. Yo sé que no hay estudios que establezcan que hay un patrón genético en la herencia de esta condición, pero lo que viví con mi familia al tener un hermano con un TEA tan avanzado, donde solo aprendió a comer de forma independiente y a decir una que otra palabra, me dejó muy marcada. Para poner en contexto, mi hermano tiene actualmente 23 años, pero cuando fue diagnosticado no habían suficientes estudios y/o profesionales del tema, de hecho nosotros somos del sur de Chile, donde había con suerte una terapeuta ocupacional en toda la ciudad. Mis papás, mis hermanos y yo intentamos mucho ayudar a nuestro hermano, pero durante la transición entre la pubertad y adolescencia fue muy dificil ya que tuvo todo un cambio hormonal, donde se volvió violento, nos golpeaba, incluso nos mordió más de una vez, nos tiraba al piso y nos pegaba con lo que encontrara. Era muy fuerte vivir estos episodios con mi familia, lloré muchas veces de frustración y de culpa de no poder ayudar más, de hecho mis otros familiares no manejan toda esta información, ya que como círculo familiar no quisimos exponer a nuestro hermano así, a pesar que a veces teníamos moretones evidentes en la cara, brazos y piernas. De hecho en ocasiones, mi papá o mi mamá intentaban hablarlo, pero nadie les creía porque mi hermano cuando no tiene sus episodios es un encanto.

A medida que siguió creciendo y teniendo más cambios hormonales, un neurólogo recomendó a mis padres tratamiento farmacológico asociado a otras enfermedades como es la esquizofrenia, bipolaridad, entre otras, lo cual no nos extrañó pues no hay medicamentos específicos para personas con TEA. A pesar de esto, los medicamentos fueron muy útiles en aquella época de desregulazación, ayudando a que a sus 20 años lograra calmar su violencia. Ahora es un hombre tranquilo, que suele estar en su pieza, sale a caminar, hace ejercicio de vez en cuando y suele estar también acostado en su cama viendo series.

Volviendo a mi tema de sentir miedo a tener hijos, por lo menos siempre he sido honesta con mi pareja y se lo he planteado desde que nos conocemos estos miedos, él me entiende, me apoya y conoce hace muchos años a mi hermano, se llevan bastante bien. Mi pareja es muy creyente y tiene fe que no nos ocurrirá, pero el estrés de solo pensar que hay una probabilidad, es frustrante.

Ahora que siento que estoy en una buena época para poder atreverme a ser madre, estos miedos no me dejan tranquila, solo quiero desahogarme y espero que empaticen con mi situación. Gracias de corazón por leerme.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.