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Profe...

Yo soy profesor de profesión... Una tarde salí antes del colegio, para realizar tramites en el centro. Me gusta vestir bien ya que mi madre trabaja en una prestigiosa empresa de vestir por lo que ella me consigue, trajes de hombre que valen más de un millón de pesos, pero por tener fallas (que solo un ojo experto puede detectar) los puedo comprar a $100.000.

La cosa es que llegué al lugar de mi tramite, elegantemente vestido y con mi maletin y mi bata blanca de profesor.

La señorita (muy hermisa) que me atendió quedó prendida de mi (modestia aparte) y como me di cuenta, la invité a salir y le dije que la espetaria al finalizar su jornada.

Llegó el momento y salio feliz. La invité a un restaurante de comida China (me dijo que le gusta la comida China) y mientras no esperamos que nos atendieran y con su hernosa sonrisa me pregunta ¿En qué clinica trabajas? ¿O trabajas en un hospital?, le respondí: 'yo trabajo en el liceo comercial de calle Amunategui', soy profe de historia.

La cara de la señorita se transformó y me dijo ¿no eres doctor?, le respondí que nunca me preguntaste lo que hago, soy un feliz profe.
Acto seguido se levantó indignada y se fue.

Menos mal que aún no nos tomaban el pedido del restaurante...



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