Un esfuerzo extra
Estimados y estimadas les escribo con una lagrima de felicidad en mi cara. Acabo de terminar un almuerzo espectacular y desde que inicié mi emprendimiento ha sido mi visión y misión darle una mejor calidad de condiciones en cuanto a lo laboral a mis colaboradoras.
Parto contando un poco de mi, mi edad es 32 años, oriundo de La Pintana y con una infancia de las más difíciles que podrían imaginar, mi mamá llegó hasta 8vo y mi papá un alcohólico, drogadicto y abusador por lo tanto más que aportar, siempre fue una piedra en el camino y hasta una roca. Mi mamá por otra parte es la mejor mujer de mi mundo, daría todo por ella, no sé cómo hizo para sacar adelante con el sueldo mínimo y aún así consentirnos con pequeñas cosas a mi y mis dos hermanos chicos. Incluso fue capaz de darme educación superior(aunque yo también trabajé todos los fines de semana de mi carrera y jamás tuve vacaciones)
Desde que salí de la u, no encontré pega(sorpresa, carrera humanista) así que como mi mamá le di a lo que fuese nomás, entré a la contru de jornal(mi mamá también lo era en ese tiempo) y si bien sabía que las condiciones laborales de la construcción son duras, jamás me imaginé el nivel hasta que estuve adentro. Los contratistas muchas veces son unos malditos, estrujan a las personas y les pagan poco por llevarse más lucas a los bolsillos a costa del sudor y sacrificio de un tercero, porque claro, son mano de obra y como tal, siempre se ve como desechable, en lo que se equivocan es precisamente esto último, no es así.
De esa experiencia saqué un par de aprendizajes, más valoricos que útiles laboralmente y decidí hacerme yo mismo contratista, estudiar y aprender lo que fuese necesario para licitar y con el conocimiento adquirido plantearle a mi mamá la idea, quien sería mi mano derecha, mi cable a tierra y la voz de la experiencia en el rubro. Pero no sin antes tener que sacrificarnos un poco más.
Sin ir más lejos, nos sacrificamos y logramos emprender, ella ya no hace más aseo, actualmente está ad portas de licenciarse de cuarto medio y con planes de adquirir educación técnico superior.
Hoy, mis colaboradoras, todas mujeres, actualmente 17, todas sin estudios, 3 de ellas con antecedentes, madres solteras y guerreras igual que mi mamá me invitaron a almorzar por mi cumpleaños y me hicieron un regalo, todo una sorpresa, todas agradecidas conmigo y mi mamá por solo tener condiciones humanas para el trabajo.
Y no son tantas, solo es ser humano y no aprovecharse del trabajo del otro para ganar más.
En mi empresa estamos sobre el sueldo promedio para una jornal de aseo.
Los permisos para eventos del colegio de sus hijos, enfermedades, reuniones o cualquier tema relacionado a la maternidad no se niega ni tampoco se hacen malas caras(se impresionarian de la cantidad de malas caras que le ponen las mujeres sólo por ser madres y cumplir).
Si quieren estudiar pueden retirarse una hora antes, actualmente un par lo hace y nos cuentan que otras el otro año terminarán su ed media.
Un contrato indefinido, puede que para muchos parezca algo insignificante pero en el rubro de la construcción es muy poco lo que se hace este contrato, generalmente es por obra y faena, lo que les impide juntar antigüedad y vacaciones.
