Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

El dilema

Mi pequeño gran dilema parte así:

Mantenía una relación de 7 años, hace 4 años ya viviendo juntos. Nuestro día a día solo era trabajar y trabajar, pese a que no tenemos hijos ni proyectos a futuro, vivíamos el día a día como 2 personas adultas con las respectivas responsabilidades. El es una persona que trabaja de lunes a sábado, de 9 a 8 de la tarde, en general nunca me faltó nada económicamente pero la parte afectiva iba disminuyendo poco a poco con el tiempo. Lo hablamos muchas veces, me sentía sola, sin esa chispa, a veces aburrida, ni siquiera me daban ganas de llegar a la casa, sentía que mis días eran una rutina interminable. Por su parte solo me escuchaba pero no era mucho lo que cambiaban las cosas, internamente me fui alejando poco a poco.

Hace 4 meses que todo cambió, conocí a una persona en el trabajo, comenzamos siendo amigos y al paso de unas semanas comenzó a ser algo más... No me había sentido así en años, me saca de mi realidad, conversamos mucho, me hizo ver que estaba hundida pero que había una pequeña salida a todo lo que estaba viviendo. Un día le conté todo a mi pareja, quedó la grande, obviamente asumiendo toda mi culpa, quizás debí haber hecho mejor las cosas, en su momento me deje de llevar y no pude manejar las consecuencias.

Pesé a todo, actualmente aún sigo viviendo con mi ex pareja ya que no somos de esta zona y llegamos solos acá, no tenemos red de apoyo. El me dice que no quiere que me vaya de la casa, pero sabe que aún mantengo una relación con mi compañero de trabajo.

Mis días son así : En la pega veo a mi compañero, todos saben que estamos saliendo, nos quedamos en una plaza después del trabajo y luego cada uno por su lado. Cuando llego a casa, me tengo que bancar las conversaciones diarias con mi ex pareja, hablamos de lo que ha pasado, de los errores que ambos cometimos, repetimos todos los días la misma rutina de conversar, lo veo mal y eso me parte el corazón.

Sinceramente ya no sé qué hacer, tengo ganas de salir corriendo y no ver a nadie más. Mi ex pareja me pide que lo intentemos de nuevo, mi compañero de trabajo me pide que formemos algo, ambos tienen cualidades y defectos así que me siento entre la espada y la pared.

No quiero volver a la rutina de antes pero también siento miedo de arriesgar tanto por alguien que recién estoy conociendo.

Estoy consciente de que no puedo formar una linda historia en base al dolor de una persona, yo lastime a alguien que no merecía una traición como lo que hice. Por otra parte, nunca había pensado en mi propia felicidad, en lo que yo quería para mí vida, siempre hice las cosas pensando en los demás, como por ejemplo alejarme de mi familia y vivir en una zona lejana para apoyar a mi ex pareja en su trabajo. Sé que el daño es difícil de reparar, sé que no todo será color de rosa, sé que en algún momento la vida me pagará con la misma moneda pero también sé que tengo un corazón que tiene mucho por entregar y para mi los sentimientos valen mas que las cosas materiales.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.