No somos centro de rehabilitación
Lo amaba así, intensamente.. le fui fiel por todos los años que estuvimos juntos. Estoy aquí para poder desahogarme como muchos lo hacen.
Fue mi amor por casi 10 años, lo teníamos casi todo; proyecciones, planes, lindas historias y anécdotas, casita, autito, perritos.. en fin. Cuando ya pensábamos que estábamos casi completos quisimos tener hij@s... iniciamos el camino de la búsqueda como hace 3 años pero por cosas de la vida no pude nunca engendrar.
Él es (o yo creía.. ya no sé) un hombre maravilloso, trabajador, responsable, sociable, paciente y por sobre todas las cosas me amaba y obvio, yo a él.
Hace 1 año que empezó a consumir cocaina en su trabajo y quizás con amigos en sus salidas que hacía sagrada mente cada mes. Cambió, estaba más irritable, por las noches ya no dormía, explotaba por todo y por nada, no se le erectaba cuando intentábamos tener intimidad.. yo supuse que estaba estresado por el trabajo, jamás sospeché nada.
Un día cuando estábamos en un restaurant en nuestras vacaciones me dijo que ya no quería nada de lo que teníamos, ya no quería seguir intentando tener hij@s y que quería otra vida. Acepte sin cuestionarlo, lo amaba tanto que respete su decisión, me fui de nuestro hogar con mi corazón roto, sin entender nada y lo dejé solo como él me lo pidió. Pasaron los meses y volvió, me busco y me contó lo de la droga, esta vez quiso que lo intentáramos. Lamentablemente él ya está metido en la coca, no la puede dejar, por sugerencia mía intento hacer terapia psicológica pero la abandonó.. me dice que él puede solo, que no necesita “gastar dinero” haciendo terapias...
Saben? Ya ha pasado tiempo y decidí no volver con él. Lo amo, amé todo lo nuestro, pero no puedo abandonarme, esto de la droga es un camino muy difícil, desgastante para quienes están alrededor de quienes consumen. Creo que no es mi responsabilidad hacerme cargo de él... y duele tanto vivir esto, pero nosotras las mujeres no somos centro de rehabilitación de los hombres.
Para terminar, por favor piensen en todo lo que tienen, familia, hijos, estabilidad emocional, etc. antes de meterse en el mundo de la droga.
