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El alcholismo debería tratarse obligatoriamente!

Hola. Necesito apoyo emocional, o desahogarme. No sé si un consejo, puesto que sé cuál es el camino correcto, y ya lo tomé.

Pololié casi 6 años con alguien, y antes del pololeo hubo al menos 7 años o más en los que era parte de mi círculo de amigos. Si bien no era mi amigo íntimo, era parte del entorno en el que solía compartir. Siempre nos gustamos, y un día comenzamos a salir y luego a pololear. Aclaro esto primero ya que cuando acepté vivir con él no estaba metiendo a mi casa a cualquier persona que conocí ayer, si no a una persona con la que había un vínculo afectivo fuerte y que 'conocía' hace más de 13 años. Aunque obvio, uno nunca termina de conocer a la gente. Nunca pude saber lo que vendría... En ese entonces yo estaba enamorada hasta las patas.

Cuando decidimos irnos a vivir juntos fue porque yo comencé a trabajar en otra ciudad. Y ya casi no nos veíamos. El trato fue que el primer mes él estaría 'gratis' mientras buscaba una pega acá, y luego nos iríamos a medias con los gastos. Sé que podría haber exigido que mejor tuviera primero un contrato acá, y después venirse, pero también en ese entonces no habían tantos procesos de selección remotos, así que para eso igual tenía que viajar para acá, y entre estar viajando para cada entrevista, mejor estar acá.

Pasó el mes y no encontró pega. En ese momento le dije que no importaba, que buscara con calma y que dividiéramos roles, mientras él no estuviera trabajando debía encargarse de todas las tareas del hogar (ya lo estaba haciendo), y que siendo así no había drama. Cuando encontrara pega nos organizábamos de nuevo con las tareas del hogar. Estuvo de acuerdo.

Yo no le veo lo malo a mantener a un hombre bajo esas condiciones, ya que a las mujeres por generaciones se nos mantuvo del mismo modo. En una relación sana, creo que no tiene nada de malo que uno trabaje y el otro haga el rol de ama o amo de casa. Entonces, no era tema para mí que en ese entretanto él no trabajara. De hecho, se portaba la raja, hacendoso, súper atento, cariñoso, y una máquina en la cama. Me sentía feliz conviviendo con él. El problema empezó cuando empezó a caer cuático en el copete.

Los meses pasaron y nunca encontraba pega, y cada vez tomaba más. Yo me decía, quizás le está siendo difícil encontrar. Ahora pienso que quizás nunca buscó bien. El copete al comienzo para mí no era tema. Yo siempre llegaba de la pega y abría una lata para relajarme y jugar algún videojuego, así que no le daba color por que él tomara. Pero de a poco la cosa se empezó a poner fea. Cuando llegaba de la pega a la casa, él aún estaba acostado y cuando no, estaba copeteao, raja curao, y la casa patas pa arriba. La loza acumulada, todo desordenado y sucio. Y me sentía tan frustrada de estar sacándome la cresta trabajando y que la otra persona que dice amarte ni siquiera lo valorara, y más encima con tu plata se estuviera dando la gran vida. Entonces, empecé a darle color. Y empezó a mostrarse como realmente era.

Ahí empezó el maltrato psicológico. Desde insultos, burlas, gaslightning, hasta pedirme que saltara en el metro. Yo le pedía que lavara un plato, o que no tomara todos los días de sol a sol, y eso lo volvía loco, según él yo estaba mal por pedir eso. No saben lo frustrante y doloroso que era que la persona que tu amas y dice amarte, y que está viviendo gratis bajo tu techo, en lugar de valorar eso, no te respete y te trate horrible.

Entonces empecé a pedirle que se fuera, y decidió que no se iría. Así que lo primero que hice fue pedir ayuda a su familia (en ese entonces parecían buenas personas). Los contacté para contarles la situación. No me creyeron. Los contacté de nuevo y les mandé evidencia (audio y videos), se enojaron. Yo lo único que quería en ese momento era que por favor lo aconsejaran, lo ayudaran. Incluso pensé que juntos podríamos apoyarlo con algún tratamiento para que él dejara el alcohol. En ese momento aún lo amaba mucho. Pero en el fondo, para ellos y para él, yo era la tóxica, y él estaba bien. Yo estaba mal y era tóxica y le daba color. Ellos le hacían comentarios por ejemplo como 'Hijo, no eres nah empleado de ella, no dejes que haga lo que quiera contigo', en lugar de decirle 'hijo, esta mujer te ha mantenido todo este tiempo, respétala, al menos ayuda en la casa'... Ahí, mi frustración creció mucho más. No podía creer que el entorno suyo lo incentivara a ser un hijo de puta. Hasta su vieja una vez me insultó caleta, simplemente por intentar conversar el problema del alcoholismo de su hijo con ella en pro de que lo ayudáramos juntas.

Por otro lado, mis amigos, y otras personas a quienes intenté pedir ayuda, me culparon, criticaron, y no entenderon lo difícil que era para mí salir de esto, que había un tema de dependencia emocional. Yo amaba a esta persona. No es tan fácil salir de este tipo de situaciones, pero eso la gente no lo entiende cuando no lo ha vivido.

Así pasó un tiempo más, y su maltrato un día se hizo físico. Pedí ayuda legal, Lo desalojé, porque la situación ya era insufrible, y como se había puesto violento, hubo órdenes de alejamiento. Sí, órdenes, no fue sólo una. Porque no aceptaba la ruptura (ni sus errores), y siempre volvía a aparecer, tratándome mal, culpándome. Yo era la equivocada. En el mundo de Bilz y Pap suyo y de su familia, yo soy la mala por no querer mantenerles al niño borracho y por exigir lo justo. Siendo que incluso traté de ayudarlo! Le pagué médico y todo, una vez que manifestó querer dejar el alcohol. Luego siguió tratándome mal y no siguió el tratamiento.

En esa lucha de las órdenes de restricción y desalojos. De repente aparecía en mi casa con una copia de mis llaves que yo no sabía que tenía, o haciendo show curao afuera por no abrirle la puerta (hice cambios de chapa y mudanzas, por si acaso). Y ahí estaba su familia insultándome y diciéndome lo mala persona que yo era por dejar al 'niño' afuera en la calle. Esa familia no entiende que no es mi obligación tenerlo aquí, que tengo derecho a no querer que esté acá. Me cuesta tanto entender como ven ellos la vida y las relaciones humanas... Incluso sus hermanas que profesan 'feminismo', en lugar de aconsejarlo, le dicen que yo estoy mal por no dejarlo entrar a la casa. Incluso una vez una de sus hermanas vino a mi casa a tratarme mal por lo mismo. Increíble.

En fin. Hoy apareció de nuevo. Después de tocar el timbre por horas, entró con una copia de mis llaves que no sé de donde sacó. Apenas entró, empezó a insultarme diciéndome que soy una hija de puta por no abrirle la puerta, que como no va a estar furioso si no le abrí la puerta al tiro y estuvo tanto rato afuera, y me tiró la copia de las llaves en la cara. Llamé a los pacos, porque estaba muy alterado y me asusté. Lo sacaron. Y detesto que a pesar de que todo murió, y le terminé hace tiempo, igual me preocupa... que está en otra ciudad y durmiendo en la calle. Sé que está mal que me preocupe, no es mi culpa que a sus 35 años no tenga donde quedarse o que prefiera gastarse la plata que le mandan los viejos en copete en lugar de un alojamiento, pero soy humana y no puedo evitar preocuparme. Y si un día le pasa algo no quiero cargar en mi consciencia con 'pucha, si lo hubiera dejado quedarse...' Aparte, aún está el duelo de la desilusión y esos restos de cariño y dolor. Obvio no le abriré la puerta si vuelve, pero me pregunto: Para estos casos de alcoholismo, ¿no existe una manera de internar obligatoriamente a esta gente? Ahora fue conmigo, pero mañana puede que haga lo mismo o peor con otra mina. Y así mismo, ahí afuera hay mil alcohólicos poniendo en riesgo su vida y la de quienes se preocupan por ellos, la de sus hijos, e incluso la de gente que no tiene nada que ver. A veces pienso que el alcoholimo debería ser tratado en algunos casos obligatoriamente internándolos a la fuerza por ley, y no por voluntad propia, como me han dicho que es.

Por favor, sé que es largo, pero no lo corten. Por último porfis publiquen la confesión en dos partes :(



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