Sueño sagrado
Corría el año 2009 y tras renunciar a mi trabajo, me tomé unos días de vacaciones antes de buscar uno nuevo. Cuando llegue a esta nueva empresa me ofrecen 3 puestos muy distintos, uno de ellos era ser guardia y dije, ok probemos, tenía apenas 21 años.
Con el pasar los días y semanas, le fui agarrando cariño a la pega, ya que era muy distanta a lo que esperaba, ser guardia en un sector rural, dónde no pasa nada de nada, era aveces relajante, pero los turnos nocturnos se me hacían muy largos.
Pasado un mes, ya había compartido turno con todos mis colegas, menos uno. El tipo, muy desconfiado, me mandó a hacer ronda a las 2 de la mañana, yo cagado de frío y lloviendo fui nomás calladito. Cuando volví a la garita, el no estaba, lo llame por radio y no contesto, a las 4am, llegó de vuelta yo no le tome importancia, hasta que me dice: -Dormiste? - Yo, le respondí que no. (eso era desconocido casi impensado para mí, era nuevito aún)
Con el pasar de las semanas y tras muchos turnos nocturnos me empezó a pesar el cuerpo, hasta que una noche, con uno de los colegas que teníamos más confianza, dijimos, ya duerme uno primero 2 horitas y después el otro 2 horitas. Así que medio salton me pegue un pestañazo, desperté a las 6... Mi colega cagao de la risa me dice: Chuta que eris del sueño pesado!
El tema es que, ya no quería matarme haciendo turnos nocturnos sin dormir, así que nos las ingeniabamos para dormir sin ser descubiertos. Una noche, veo que la gerencia, tenía unos sillones muy grandes y cómodos, sin dudarlo, me fui a tirar allí, encendí la calefacción y dormí calentito mis 3 horitas.
Ya pasando los 6 meses, el descaro se hizo mayor, teníamos una casa de visitas a cargo, nunca entrábamos ya que siempre debía estar impecable en caso de que llegara algun gerente etc. Pero un día, le dije a mi colega de turno, vamos a ver una película y llevamos nuestra colación. Al ver qué la cocina estaba equipada y el refrigerador también, no dudamos en prepararnos unos bistec con huevo... que rica once... Después nos fuimos cada uno a un dormitorio y a descansar, dejamos la portería botada. En pleno sueño, derrepente, se escucha un bocinazo, ya eran las 8am, pasamos de largo jajaja, pero era domingo asi que, le dije al camionero que estaba mal de la guata y andaba haciendo del 2.
Desde esa noche, nunca más me mate trasnochando, sino era en la oficina del gerente era en la casa de visitas, pero mi sueño era bendito.
Nunca me pillaron...
