Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Gracias infinitas

Ha sido una semana un poco dura en lo personal y eso me ha tenido un poco melancólica.

He recordado mucho tiempos de infancia y adolescencia precaria y llena de dolor.

Recuerdo haber sufrido abuso sexual por parte de la persona que supuestamente debía cuidarme que eso jamás pasara, no recuerdo cuando partieron, pero si que se arrastraron hasta los 17 años más o menos.

De pequeña logré sobrevivir a tanto miedo y dolor porque era muy creyente de Dios y sabía que algún día me salvaría. Ya más adolescente entendí que Dios no me salvaría y creo que lo que me mantuvo en tierra fue aferrarme a un amor, al primer amor; un muchacho que vivía cerca de mi casa, un amor idealizado, donde yo sentía que mi vida giraba en torno a él. Jamás fuimos algo, solo hablábamos camino a la micro para ir a nuestros colegios. Pero solo eso me bastó para aferrarme a la vida, podía aguantar cualquier cosa que pasara en casa, con tal de al otro día verlo pasar o si tenía suerte conversar. Sentía que lo amaba tanto.

El mundo se me vino abajo cuando nos alejamos, fue un alejamiento natural porque simplemente conversábamos a la pasada, pero me significó no tener nada, ninguna razón para vivir o querer ser feliz. A mis 16 años sufrí una depresión enorme, donde yo creía que era por él. Ahora entiendo que mi carga, mi peso, mi historia era mi motivo. Eran años de abusos, de hacerme en la cama hasta las 11, de insomnios en la adolescencia, de reacciones alérgicas horribles cada verano, de temores, miedos, culpas. No era por él.

Se preguntarán por mi abusador? El dejó de abusar de mi cerca de los 17 años, pero el abuso también iba acompañado de abuso sicologico el que se mantuvo hasta los 24 o 25 años.

Y esa es la mayor consecuencia en mi vida, nunca me atreví a denunciarlo, ni contarlo hasta hace poco.

No creo que esté sana, pero sí tranquila, sin odio, pero jamás lo perdonaría.

De mi amor adolescente, se que vive donde mismo, se que se quedó un poco estancado en su vida y bueno no hubiera resultado nada entre los dos. Pero sí, aunque el no lo sepa, toda la vida le agradeceré que sin quererlo haya aparecido en mi vida, él me mantuvo en pie cuando peor estuve, cuando muchas herramientas emocionales una niña no tiene. Y aún el recuerdo de su imagen es potente, aunque ahora no sea ni la sombra de lo que él fue de joven. Gracias por salvarme.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.