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Small boy

En defensa de #39255 Big boy (será con mucho texto).

Al igual que el compadre “big boy”, también pasé por lo mismo que él. ¿La diferencia? Que yo soy más “chico” (mido 1.70, pero igual lo andan catalogando como ser chico). Así que envidio que sea más alto que yo. Primero les contaré la historia de mi vida.

Desde chico que fui gordo, al tal punto de desarrollar grasa en los senos, del cual siempre me agarraban las tetas (hasta recuerdo que un tío mío me las agarró pero le paré los carros), así que en ese momento bajé de peso cuando tenía 12/13 años. La baja de peso resultó, pero mi abuelito falleció, del cual él fue como mi papá ya que mi verdadero papá dejó de hablarme y hasta el día de hoy no he hablado con él, esto sumándole un término de un pololeo que marcó mi adolescencia (15/16 años) más que me hicieron bullying a tal punto de intentar matarme tres veces, así mi mamá me llevó a la psiquiatra para que me dijeran que sufro de depresión y me empastillaron. Gracias a la depresión que adquirí, sufrí de ansiedad con la cual la única manera de pararla era mediante la comida, así que comía demasiado a tal punto de que mi mamá comprara un mueble con llave para que no pudiera comer todo, pero aún así lograba abrirlo y la comida se acababa por culpa de la ansiedad y depresión. La depresión me generó una muy baja autoestima.

Gracias a esta ansiedad, estaba engordando demasiado a tal punto de comer dos completos gigantes diarios y después comer como si nada o a veces en la noche los compraba después de haber comido. Llegué a pesar sobre los 100 kilos.

Ahora con el tema amoroso del cual el compadre sufre, también lo viví. Sé lo que se siente cuando te rechazan por ser guatón, a tal punto de ver que la muchacha que me gustaba me peló con su amiga en Facebook diciendo “el gordo ese”, que muchas mujeres dijeran “es muy guatón, amiga. Gordos no” o “si bajara de peso, sería mino”, que te digan “hueón, a la minas no le gustan los guatones culiaos, no vai a conquistar a nadie”, que una ex te diga “me da vergüenza que me tomes de la mano por tu condición física” como también que, gracias a que nunca te hayan visto con mujeres, te digan “vírgen” (irónico porque la perdí cuando estaba engordando con una ex de ese entonces). En los carretes era el hueón que nunca se veía con mujeres (o muy pocas veces lograba pelarme, pero no en las mayorías de las veces) mientras que los amigos sí y se lograban pelar, así generando cinco años de soltería donde no tuve lo que necesitaba que era una mujer que me dijera que era bonito por mi físico. Gracias a todo esto, agarré una timidez horrible con hablar hacia las mujeres por temor a que me rechazaran por mi físico gracias a los comentarios de ese entonces. A los años descargué Tinder para ver cómo me iba, pero no me fue tan bien (pocos matches) aunque conocí algunas mujeres con las cuales tuve “suerte” (incluso una mujer mucho más alta que yo) pero no lo que quería, que era una polola que me apañara. Algo que quiero destacar también que una muchacha me dijo que me iba a acompañar a mi fiesta de gala en 4° medio, pero el día de la gala me canceló y yo me puse a llorar porque quería estar con alguien especial (me gustaba esa chica de ese entonces, al parecer igual yo a ella pero no pasó nada), por lo que atribuyo a mi gordura sobre ese rechazo (me gustaría saber hasta el día de hoy por qué lo hizo pero no he tenido la oportunidad de hablarlo).

Llegó octubre del 2015, decidí cambiar mi vida y bajé de peso llegando a bajar 20 kilos en cuatro meses, reinstalé Tinder y los matches me llovían y hablaba con muchas mujeres a diferencia cuando era gordo, pero una muchacha me flechó y hasta el día de hoy estamos pololeando (en Tinder sí encuentran al amor de su vida, así que no pierdan la esperanza). Cuando bajé de peso, atraí a muchss mujeres (y mujeres que antes no me miraban para nada me tiraban los cortes diciéndome “ahora sí que estái güeno, la baja de peso te hizo más mino) pero en verdad me molesta porque al parecer cuando era gordo era feo. Seguí con mi nuevo estilo de vida (lo he mantenido hasta el día de hoy) y lograba bajar cada vez más de peso. En mi último año de universidad cuando estaba realizando mi tesis y empecé a engordar de a poco, y yo desesperado buscando el porqué si estaba manteniendo mi estilo de vida; luego la pandemia me preocupé más y estaba en las mismas engordando a pesar de hacer ejercicios en mi casa pero eso sí estaba empezando a comer más pero no al punto de antes y seguía engordando; finalmente el año pasado conseguí pega pero una que es sedentaria, y lo mismo seguía engordando a pesar de mantener mi estilo de vida que adquirí desde que bajé de peso como lo es tomar agua y comer al menos entre tres a cuatro veces al día. Todo lo mencionado me agarró una gordofobia interna por el miedo a engordar ya que viví esa situación. Este año engordé aún más (más de 10 kilos a diferencia de cuando salí de la universidad), así que después de mi viaje por Estados Unidos con Canadá con mi polola que conocí en Tinder (llevamos ya más de seis años juntos) comimos harto durante esa semana, pero después decidí ponerme las pilas yendo a una nutrióloga y haciendo gimnasia, de los cuales han dado resultados (bajé 4.1 kilos en un mes) y la mayoría de los exámenes de sangre salieron bien (un poco resistente a la insulina, pero se puede revertir).

Ahora voy por el compadre “big boy”. Lo defiendo porque muchos comentarios (sobretodo de mujeres) le decían “ay, pero debes creerte el cuento” o “deja de victimizarte, así no lograrás conquistar a nadie”, les digo que no todos somos iguales gracias al autoestima, del cual nos afecta al momento de conquistar. Al amigo le puede hacer falta esa mujer que lo acompañe para que baje de peso y lo anime a hacerlo con bonitos comentarios en vez de esos comentarios culiaos rancios donde no se ponen en sus zapatos. Sí mujeres, también un hombre puede sufrir de baja autoestima y no siempre va a ser el macho recio que se cree el cuento, pero lamentablemente un hueón tímido no sirve porque no toma la iniciativa (y eso por lo general es lo que quieren, que el hueón de el primer paso). Tal vez el compadre pasó por traumas emocionales, es por eso su gordura, por eso lo defiendo.

Amigo, si estás leyendo esto, quiero que sepas que te apoyo, sé que lograrás encontrar a una mujer que te valore por lo que eres, pero ojalá puedas bajar de peso para que te sientas bien contigo mismo porque hacer ejercicios es demasiado rico y placentero. Baja de peso por ti y por tu salud para que evites una diabetes (si es que aún no lo eres) o enfermedades más brígidas a futuro como un cáncer o cardiovasculares, como también te sientas bien contigo mismo.

Por último, el compadre no es un incel porque al menos tuvo una relación, a diferencia de un incel que ni ha dado un beso. Yo igual tuve un momento donde agarré bronca a las mujeres por esos rechazos, pero en verdad me arrepiento porque no era lo suficiente maduro para asumir que también era mi culpa.

Muchas gracias por leer, que tengas un lindo día.



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