Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Nunca se conformen con menos

Para la amiga de la 39277 (nada de nada)

Tuve una relación igual a la tuya. Al inicio todo bien, pero a los casi 3 años también me sentía como una amiga. Yo hacia de todo para llamar su atención, pero no lograba tener una caricia ni sexo y cuando me pescaba, solo se preocupaba de pasarlo bien él. Esto acabó completamente con mi autoestima, sentía que para él yo no valía como mujer, solo como compañera de departamento. Cabe destacar que el tema lo hablamos muchas veces, pero no había caso, nunca sabía cómo abordarlo y eso me hacia sentir peor y culpable.

Soy una persona muy comprensiva e incluso le dije que quizás debía visitar un psicologo o hacer una terapia (yo ya lo había hecho por mi parte), pero se enojó y no hubo más respuesta que 'tu quieres cariño todo el día y las cosas no funcionan así'. ¿por qué seguía ahí? Porque fuera de ese punto, funcionábamos bien en todo lo demás y yo me había resignado a que siempre hay una pata coja en toda relación y en mi caso era la falta de sexualidad, sentía que mi vida iba a ser con él, que ya no había otra opción y que debía hacerme cargo de mis decisiones (vivíamos juntos y me iba a casar).

Cuando faltaban 6 meses para el matrimonio, entré en una crisis, lloraba todos los días, yo no quería una vida así, pero de verdad sentía que no podía cambiarla y me fui del departamento unos días. Justo en esa semana, salió a la luz una acusación en su contra: mantenía una relación con una estudiante del colegio donde trabajaba (ella de 15, él con 36, su profesor y coordinador del colegio). Como ya me había ido, solo regresé a buscar mis cosas y solo supe que había reconocido lo sucedido en su trabajo, conmigo ni siquiera habló el tema y yo no lo encaré porque fue una gran decepción para mí.

Hoy tengo una relación maravillosa de 4 años, con un hombre que no solo me muestra su amor a través de la comida, sino que también me da los 1000 abrazos que yo quiero por día y que hizo que volviese a confiar en mí.

El aprendizaje es nunca se conformen con menos de lo que merecen. El otro tipo me hizo creer que el hecho de siempre querer besos y abrazos era un defecto, mi pareja actual me dice que el ser regalona es parte de mí esencia y que es una cualidad como muchas otras.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.