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Haciendo comunidad

Hola... he estado reflexionando en los trabajos que realizaba esta tarde... no les parece que todo este grupo de mujeres víctimas de abuso sexual de parte de familares (padres, hermanos, tíos), deberían poder comunicarse en algún tipo de plataforma o comunidad?

Conozco a muchas de ellas que viven solas y ya son viejitas... se alejaron de sus familias jóvenes porque fueron crucificadas por sus familias cuando contaron lo que les había pasado... algo así como un grupo de reparación de víctimas, pero donde ellas tengan la opción de acompañarse y, ojalá, psicólogos, amigas para hacer jardinería... cosas sencillas, quizás hasta sernameg y la fundación para la confianza querrían participar haciendo un piloto... lo que pasa es que hay un caso que me parece no es menor traer a recuerdo:

Una noticia que vi hace tiempo: “Ella me contó que su papá la había tratado de violar y que nadie de su familia hizo nada para cuidarla, por eso no quiso saber más de ellos”, relata su vecina en el sector rural de Curaco.

Casi 70 años después, ella era una adulta mayor en completo abandono, rodeada de 16 perros en una mediagua sin luz, agua potable ni baño, ubicada junto a un vertedero infestado de ratones. Quienes la veían deambular por Osorno, afirman que lo hacía aislada del mundo, custodiada por un montón de perros callejeros. “Los prefiero a ellos que a la gente”, es lo que ella repetía. “Los perros eran como sus hijos”...

Era una mujer de cuerpo frágil, sin redes familiares, que dependía de una pensión básica para sobrevivir. Debía caminar al menos dos kilómetros para obtener agua de un estero, que está cercano al vertedero que recibe los desechos de las siete comunas de la provincia de Osorno.

“Prácticamente no comía, una vez la encontré mascando un pan duro, con hongos. Todo lo que le daban, ella se lo entregaba a sus perros”.

Yo creo que nadie quiere que este destino común que viven muchas mujeres en Chile. Por esta razón pensaba en, si hay algún capo(a) en el grupo que sepa hacer páginas WEB y que cada vez que uno de nosotros nos encontremos con ellas, podamos invitarlas a participar de una comunidad que las comprenderá y amará.



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