No sean incrédulos
Esta historia es algo paranormal, así que si quieren conocerla los invito a leer, aunque les advierto que será un poco largo.
Hace un par de años atrás trabajaba en el casino de una clínica en horario nocturno preparando lo que se les daba de desayuno a cada paciente en la mañana ( sí, el pancito, y todo lo demás dependiendo de que si el paciente debe comer con sal o sin sal, sin gluten y todo esas cosas), ahí trabajaba en turno 2*2 ya que la jornada eran de 12 horas, y si bien eran jornadas agotadoras lo que les voy a contar no se asocia al cansancio que podría causar el trabajo.
A eso de las 2 de la mañana era comenzar a trabajar con ruidos y fenómenos raros, al principio las puertas se abrían solas ( puertas que son bastante pesadas ) risas de personas, las cosas se movían y un sin fin de cosas más. Cuando llegue me tocó con una compañera que me enseñó todo el trabajo y poder organizarse para alcanzar a preparar todo, considerando que aveces habían más de 200 pacientes en la clínica, y cada vez que se escuchaba un ruido raro ella me decía tranquila, si fue un ruido pero es así y ya pasará. Ella llevaba ya años trabajando ahí y en horario nocturno, así que nada le afectaba.
Pero mi pesadilla empezó cuando me cambiaron de turno para un reemplazo, seguía en horario nocturno pero ya no estaba con mi compañera, y tenía que hacer todo sola, y comenzaron a sentirse más seguido las cosas donde no tenía con quien hablar en la noche, así que trataba de evitar los ruidos y los movimientos de cosas con mis audífonos. Un día estaba preparando todo de costumbre y mi música se apagó, mi celular no prendía con nada y tuve que seguir trabajando así, eran aproximadamente las 3 de la mañana y no se me olvida la hora porque aún recuerdo mirar el reloj de la cocina y ver faltaban 5 minutos para las 3.
Trate de seguir con mi trabajo normal a medida que pasaba la noche y en un momento todos los platos que tenía montados sobre el mesón comenzaron a tambalearse, se escuchaban aún más fuertes porque son de estos mesones de acero, y no estaba temblando ni nada por el estilo para que pasara eso, luego comenzó a correr un tipo de viento dentro de la cocina y era imposible porque estaba todo cerrado, y la cocina se encuentra en el subterráneo de la clínica, y trate de calmarme mientras veía todo eso muy incrédula, hasta que luego se empezó a escuchar una risa muy cerca de mí y no había nadie! Casi me da un infarto y salí corriendo del susto, fui a buscar a mi jefa y le conté lo qué pasó, me calmo y me dijo que no pasaba nada, que estuviera tranquila y que quizás estaba muy cansada, bajándole el perfil a la situación.
Luego me fui a mi casa y mi teléfono prendió como si nada cuando iba en camino, y al otro día en la noche volví a trabajar nuevamente, estaba preparando todo como de costumbre y a la misma hora empezó a pasar lo mismo, se movían las cosas pero peor, cómo si alguien las golpeara enojado contra el mesón, cerré mis ojos y me puse a rezar y creo que con más fe que nunca, hasta que llego mi jefa a la cocina y me pregunta si estaba bien o si necesitaba algo, le dije que estaba bien y ella sale de la cocina y vio algo cerca de la bodega que estaba al lado de la cocina, se las dio de súper jefa y empezó a retar a alguien diciéndole que ese sector estaba prohibido y que solo pueden estar trabajadores, fue a ver y salió corriendo gritando, salí detrás de ella para verla y vi una pequeña sombra pasar muy rápido, corrí como nunca donde mi jefa y ella estaba llorando, otro trabajador la contenía hasta que se calmó y luego nos dijo que cuando fue a ver qué era vio a una niña y la niña tenía una mirada perdida que no era normal.
Ninguno de los trabajadores que estábamos en turno se sintió cómodo trabajando, todos esperábamos que llegaran las 8.30 para irnos a nuestra casa, y la jefa luego de eso se tomo un par de días. Ahora no solo me pasaba a mi, si no a más personas, mi jefa me pregunto si era por eso que estaba distraída cuando ella me fue a ver a la cocina y le comenté que comenzó con el mismo ruido de ayer y ella me miró y todavía se notaba ese temor en sus ojos.
Esa fue una de las experiencias más claras que he tenido con lo paranormal y desde ahí creo más que nunca en estas cosas.
Al poco tiempo renuncie, no podía seguir con las cosas raras que pasaban en la noche, eran cada vez más frecuentes, hasta que incluso me pasaron en mi casa, pero eso es para otra historia ya que no tiene nada de laboral.
Así que no sean incrédulos, y tampoco minimicen las cosas como lo hizo mi jefa, porque yo creo que por eso le pasó directamente a ella en ese segundo día de turno.
