Aún hay gente buena en este mundo
Hace años atrás fuimos al centro con un colega, íbamos a tomar la micro y me desmayé... fue tanto que relajé esfínter y me hice pipí durante mi inconsciencia. Desperté en un taxi que él pidió, me llevó a su casa, me cambió de ropa, me puso una polera mientras puso a lavar mi ropa y me dejó descansar.
En ningún momento se sobrepasó conmigo ni dio indicios de ello, me ayudó con honestidad y del alma. Ya no somos colegas, pero qué dicha deben tener sus actuales colegas de compartir con él, espero le esté yendo bien en su trabajo.
