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La prevención lo más importante

Mes de la prevención del suicidio

(Es un poco largo)

Para mi, al igual que mucha gente que tiene tendencia a las depresiones biológicas, este mes es re difícil, hay más luz por ende más irritabilidad y el cuerpo se cansa más ya que el.cuerpo está en vigilia más tiempo.

A los 16 años me internaron por intento de suicidio y me diagnosticaron bipolaridad, a los 20 y algo me volvieron a internar por descompensación ya que se me ocurrió dejar las pastillas y de verdad mi vida se fue a la b, busqué ayuda en terapias alternativas pero no fue suficiente.

Una vez compensada me mandan a una hospitalización diurna a aprender sobre las depresiones y mi trastorno, a algunas sesiones iban mis padres y me dan la noticia que fue un balde de agua fría: este tormento emocional lo sobrellevaba a punta de alcohol y era adicta.

Lo intenté nuevamente y me volvieron a internar en menos de 5 meses. Estuve más de un mes ya que me tenían que buscar un centro de rehabilitación y todos valían cerca de 1 millón mensual, encontraron uno de 300 mil aprox. (Las enfermedades adicciones y trastornos son muy caros en chile)

En la comunidad terapéutica estuve 9 meses más 3 de ambulatorio, fue la experiencia más intensa de mi vida pero me ayudó mucho.

Ya asumí que mi forma de ser era otra cosa distinta a mis dos diagnósticos, que me influía la primavera, que tenía depresiones sin razón y que más encima tengo Hipotiroidismo. Pero yo quería dejar de lado la miseria y el peligro de estar viva, hice todo lo que me decían los psiquiatras, psicólogos y terapeutas.

Volví a intentarlo por 3ra vez en un año nuevo en que mis padres pelearon y mamá se empastilló. Ahí fue mi papá con las dos al hospital y la enfermera mandó a la cresta a mi mamá. Esta vez lo hice con una alta dosis de unos antipsicóticos, debí morir, tuve alucinaciones y vi como se partía el techo y me quedaba sin aire, me entubaron y me sentí aún más miserable, ni eso me salía.

En el 2017 tuve otras crisis, esta vez no intenté nada, vivía sola y me tuve que ir donde mis padres y el psiquiatra intentó con antidepresivos que me hicieron peor (a los 15 años me dieron y provocaron mi primera crisis) y me recetó lo que temía: litio. En 15 días mi vida cambió, con todas las herramientas que aprendí de antes más un buen tratamiento pude seguir adelante, se diferenciar las emociones, pedir ayuda, y cada vez mis depresiones son menos intensas, más bien con razones de peso que esa sensación desagradable de tener que morir porque si.

Hoy a casi 20 años de tratamiento puedo decir que aprendí a disfrutar, a que la vida no es ni una fiesta ni un funeral, que en vez de la montaña rusa yo prefiero la tranquilidad, que ser extremadamente feliz también es peligroso y caer luego en el hoyo de la depre no se lo deseo a nadie.

No estoy loca solo soy una mujer que biologicamente siente demasiado y necesito monitorearme constantemente para vivir una vida emocionalmente sana, estos 5 años con litio de verdad han sido un descanso y un descubrir que es lo que me hace bien y feliz y esto de paso me permite amarme, me atrevería a decir que durante al menos 15 años me odiaba.



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