Cuidando el campo
Hace muchos años atrás, pituteabamos con mi pololo como guardias. Nos contrataron de un centro de eventos, el mismo que durante el día tiene carreras de caballos.
Era fin de año y nuestro trabajo era vigilar a los puber, hacen su fiesta en dicho salón. Me llamaba la atención que a pesar de ser un momento lindo y especial, ellos piden que sea sin padres, algo que en mi graduación de cuarto no pasó. Los colegios eran tooodos de re nombre, de plaza Italia pa arriba, obvio. Pagaban muchísimo por la cena, pero los pendex lo único que querían era atracar, correr mano y si se podía sexo al aire libre.
Ese era nuestro trabajo, evitar embarazos. Mientras comían en el salón, hacíamos rondas por los jardines, casi llegando a la pista, siempre encontrábamos ahí a alguna pelolais arrodillada, algún chico corriendo mano. Pensar que evitamos tantas bendiciones... jajaja
