El secreto del sabor
Soy el de la confesión 3613 'Lo que callamos los hombres' y ya que estoy en esto también escribí la confesión 3434 “el diletante”.
Que tuvo menos votos que la candidatura de Roxana Miranda. No vengo a justificarme ni dar explicaciones ya que la escusa agrava la falta y chiste repetido sale podrido.
Más bien escribo para agradecer los comentarios que me hicieron reflexionar. Se que te molesta la gente quejumbrosa pero de verdad que me siento abatido y estresado y quiero tener amigos quiero ser como todos, quiero que me escuchen, no quiero pasar en vano.
Asi que gracias, sobre todo a las mujeres que me apoyaron y entendieron. Eso jamás lo espere. Siempre supe que las mujeres le gustaban los hombres sinceros lo cual nunca creí, ahora sé que es verdad, pero hasta ahora ninguna me ha ofrecido una cachita por ser sincero así que puedo deducir que ser sincero no sirve para nada.
Agradecer a los que vieron lo que había detrás del contenido y no quedarse con lo obvio, los que me invitaron a beber una cerveza, las chicas que no entiendo de que se sorprenden y obviamente no faltaron los machos que me negaron diciendo, 'yo no soy aquel', amigos míos la moralidad también es cosa de tiempo. Incluso alguien dijo “estoy seguro que soy más atractivo que tu ' ¿oyeron eso? Uh la la señor francés. Gracias por contribuir a hacer de este mundo un paraíso para maricas.
Pero bueno no voy a abusar del espacio y contare algo laboral:
¿Han trabajado en panadería? weon esa wea es asquerosa y los muñecos que hacen el pan no son precisamente unos adonis.
Trabajan en chalas, sin polera, sudan y sudan encima de la masa, estornudan, tocen, se cae el pan y lo vuelven a poner en la batidora y si falta condimentar el pan toman un poco de masa la lamen y la untan en la sal.
¿Y bueno que más se puede esperar?. Obreros pos hombre, la maldición de ser obrero, el escalón más bajo de la sociedad, los mal mirados, así somos y nada podrá cambiarnos. Hijos de raptos, de violaciones, de tratos infames de engaños.
Mestizaje de lágrimas con la sangre derramada, mezcla de español ladrón con mapuche borracho ¿qué se puede esperarse de semejante brebaje? Un país concebido por las heces del mundo entero sin un instante de amor. Hombres cuyos rostros y cuyas ropas muestran la más grande de las miserias. Sus camisas ya no son camisas, sus zapatos ya no son zapatos; barbudos y sucios, sus miradas penetrantes parecen llegarnos hasta el alma, como si sintieran el placer de ser miserables.
¡No tienen conceptos de nada que valga la pena considerar! ¿Cómo levantarlos? ¿Cómo hacerlos desaparecer? ¿Cómo cambiarlos? Hombres sin pasado y sin futuro, eternos al parecer. Alcohólicos, ignorantes, rotosos, barbudos, hambrientos y piojosos... y sin embargo adornan la mesa con el suculento pan sin discriminar a ricos ni a pobres. Una clase de hombres que pertenece a mí misma clase
¿Se han preguntado porque algunos panes y las empanadas tienen ese color brillante y apetitoso? es simple, para que se luzcan cuando hagan pan pal 18 o empanadas en su casa.
Batir un par de huevos y pintar la masa con una brocha fina antes de meterla al horno y si le agregan unas hojitas de orégano mucho mejor, la única diferencia es que en las panaderías de barrio el balde donde baten esos huevos tienen un olor a podrido que parece ser que jamás en la vida han sido limpiados. Y si la masa esta un tanto dura no dudan en utilizar los brazos sudorosos llenos de pelos para amasarla. Pero para que se queden tranquilos cualquier bacteria, bicho, alimaña o cabello muere en el horno y por eso nadie aun se ha intoxicado, distinto es el caso de los pasteles que son fríos y las señoras baten el manjar y la crema pastelera hundiendo la mano entera hasta el codo.
Ahora ya sabes porque el pan de barrio es más sabroso que el de supermercado.
