De cajero a los pollos
Llevo 10 años de cajero en un reconocido supermercado. Siempre había reclamado por la mayor cantidad de pega que es respecto a otras funciones en el supermercado, aunque el año pasado la compañía decidió pasarnos a todos a polifuncional, es decir, hacer caja, reponer, etc. Era esa opción más un bono o despido. Yo opté lo primero, ya que se suponía que en mi local nos iban a mantener más o menos en las mismas funciones, pese a que me parecía raro que días previos al cambio de contrato me empezaron a mandar gente de otras secciones a aprender caja.
Bueno, la cosa es que la semana pasada venía llegando y un jefe me dice que vamos a rotar, así que me mandó a los pollos. Fue la cosa más asquerosa y ya llevo toda la semana en eso. No se imaginan el dolor de patas. Ya me dijeron que la próxima semana me mandan a reponer. En realidad como cajero estaba cómodo y sacaba la vuelta.
