Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Los hijos son un lazo que nos ata a la realidad.

Quisiera tener muchísimos hijos, siempre he pensado en tener 10 hijos, pero mi problema es que no me gustan las mujeres y me sentiría muy miserable en pedirle a una mujer que me preste su vientre sólo para engendrar mis hijos. Es como faltarle el respeto a ellas, utilizarla para eso lo siento un poco cruel.

Cuando era niño o adolescente tenía miedo de sentir como gay y lloré miles de noches o veces porque yo no iba a tener hijos. Quería tener hijos tan geniales o hermosos como los hijos de otras personas, Jugaba con los bebés o hijos de mis primos y los sentía tan cercanos, pero sufría por dentro, imaginando que yo jamás iba a tener uno o varios propios.

Quisiera tenerlos por montones, veo los lobatos en los scouts y me siento muy protector, cómo si fueran mis hijos. También me siento muy orgulloso de sus logros o avances y eso me emociona mucho.

Durante mi juventud sufrí mucho más que ahora, hoy siento mucha tristeza por los niños abandonados, huérfanos o aquellos que padecen en las miserias de una guerra. Me cuesta conocer o ver noticias que se refieren a esos sufrimientos, no puedo.

Me cuesta un poco comprender a las personas que no aman a sus hijos o no sienten cercanía con ellos, pero también entiendo que hay distintas realidades y casos, que hay situaciones límite que provocan estas reacciones. Yo quisiera criar todos esos hijos, no me importa cómo sean.

Trabajé unos años en el sistema del SENAME, mi trabajo era administrar los recursos financieros y humanos para una institución. Conocí la realidad de muchos niños, había de todo, pero ha sido el lugar donde más empeño le puse, lo hice con más amor y asistía cada día con entusiasmo, porque sabía que mi trabajo iluminaba la vida de estos niños y jóvenes. Esa fue mi función, pero la hice con mi mejor esfuerzo, porque ví buenos resultados a pesar de que no intervenía directamente en cada muchacho. El día que me encontré en Santiago con un hombre y él me reconoció, para luego saludarme con un abrazo enorme, tuve que hacer un gran esfuerzo para no llorar. El muchacho ya tenía 21 años y me recordó, cuando él estuvo internado en el SENAME y yo le llevé unas zapatillas porque estaba descalzo.

Yo sí quisiera tener hijos y compartir mi vida y mis cosas con uno o varios hijos, pero no me gusta la vayaina y no sería capaz de pedirle eso a una mujer, no podría por respeto a ella y tampoco podría porque no encuentro palabras para explicarle después a mi hijo si me pregunta dónde está su mamita.

Me agradan los niños y siento que son una proyección para el futuro de todos. He criado una sobrina y un muchacho que llegó a mi vida hace algunos años, me siento muy feliz cada vez que los veo, ya están grandes y son excelentes personas.

Hoy estaba triste en la soledad de mi habitación, una amiga me llamó para contarme que otra amiga tuvo su bebé, una niñita. Sólo esa noticia me hizo inmensamente feliz y sigo adelante! porque 'yo sé que mi hijo está en algún lugar del mundo y algún día le voy a regalar mucho más que sólo una sonrisa... Dice mi abuelita y siempre tiene razón'.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.