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El detalle

Leyendo la confesión del cuchareo en el pebrecito. Les vengo a contar mi experiencia asquienta laboral.

Hace muchos años trabaje en un jardín infantil, la jefa era viejita, vivía sola, se cocinaba dos comidas diferentes los sábados y congelaba para la semana, así que toda la semana comía solo dos comidas diferentes.

Ella siempre miraba mis comidas y las encontraban apetitosas, les traiga recuerdos de su infancia, etc... Y hasta que un día metió su cuchara chupeteada en el puré. Yo soy asquienta así que me hice la loca y al rato dije que no quería comer más. Pero agarro papa y lo hacía siempre, y yo dejaba de comer, esperaba que ella se fuera y botaba la comida. Hasta que un día no aguante y puse cara de asco ya que dejó en mi comida residuos de su comida, hice mi comida a un lado, puse cara de asco pero ella me preguntó si iba a seguir comiendo y frente a mi negativa, agarro el tuper y termino de comer mi comida jajajajja.

Opté por llevar almuerzo para ella también, al final era viejita, y su comida congelada de verdad no sé veía nada de apetitosa. Fue buena conmigo, la recuerdo con cariño, pero siempre recuerdo ese gran detalle y el asco que me provocaba.



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