Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Pagando mal

Fui mamá a joven y cuando mi bebé tenía 2 años, comencé como ejecutiva freelance en una empresa que ofrecía servicios a una gran compañía de telecomunicaciones... Mi desempeño por redes sociales hizo que al poco tiempo me contrataran como monitora partiendo por ir 2 veces a la semana a la oficina, con un grupo de ejecutivos tal como yo había comenzado. Todo perfecto, ejecutivos felices con pagos diarios, yo con un sueldo que era prácticamente completo para mi hijo y para mi; (estoy con el padre de mi hijo y de verdad me saco el sombrero con él). Seguí con un buen desempeño dentro de la empresa llegando a 400 ventas en un mes con mi equipo! Luego de un año ascendí a supervisora de ventas y aquí comienzan los problemas.

Tres gerentes 'amigos', general y de operaciones. Los gerentes de operaciones se estaban cagando al general con millones y millones y no estaban pagando comisiones a ejecutivos y a nosotros que teníamos sueldo (que si pagaban) + comisión (que no pagaban). Contratados comenzamos por los grupos de whatsapp a reclamar lo justo, ya que a los freelances por no ser contratados no les pagaban y nada avalaba que la empresa debía pagarles. Además los muy caras de raja pedían más y más ventas y era algo tedioso de llevar porque sin pago los free no vendían y así, momentos terribles.

Cuando consulté qué sucedía con los pagos, gerente Pepito se fue con todo contra mi, me eliminó del grupo de whatsapp y me citó el día lunes a la oficina de carácter urgente. Para mi mala suerte mi abuela que cuidaba de mi hijo las horitas que yo iba a la oficina se había ido a la playa, y tuve que ir con mi hijo. Ahí apenas comenzaba mi peor experiencia laboral. Pepito era un tipo muy déspota, tenía a su pareja y a su suegra trabajando en la misma empresa y muchas veces vi a su suegra depositando a los freelances y a nosotros mismos, en fin; de un carácter de mierda y además muy orgulloso. Ese día llegué con mi hijo, con un bolso gigante de juguetes para que no se aburriera, no es que sea su mamá pero mi hijo es muy tranquilo y estaba segura que mucho no molestaría. Pepito llamó a mi jefa y a mi a la oficina, peeeero sin mi hijo, así de maricón; sabiendo del viernes anterior que yo iría con él porque no tenía quien me ayudara justo ese lunes a cuidarlo.

Me armé de valor y dejé a mi bebé con una compañera amiga, subí la escalera con un nudo en la garganta porque él ya había comenzado a llorar, al doblar la escalera mi jefa vio mi llanto y me dijo fuerte, que nada la haga llorar, pero el llanto de mi bebé y sus gritos me partían el alma y entre mi decía viejo de mierda. Llegamos a la oficina sin que mi bebé pudiera calmarse en brazos de mi amiga, estaba Pepito con su mirada burlesca por lo que estaba pasando, y el otro gerente operacional. Pepito comenzó con todo, que yo era una supervisora no podía preguntar por los pagos, yo lo encontraba justo pero tocarle el bolsillo a él parece que no lo era. Mi hijo seguía gritando hasta que el otro gerente preguntó de quien era el bebé que lloraba y le dije con llanto y fuerza mío. Él respondió de inmediato súbalo, urgente, súbalo. Me volvió el alma al cuerpo, bajé corriendo, llegué con él y ya me daba lo mismo la mierda que quisiera decirme Pepito, estaba con mi hijo y nada me importaba más que él. Todo ese maldito show para decirme que seguiría en la empresa y que tratara de consultar estupideces. Terminé la 'reunión' y me fui a mi casa con mi bebé. La experiencia más traumática de mi vida...

Pero saben gocé y gocé mucho el día que lo vi caer, en que desapareció desde la faz de la tierra como una vil rata, un ladrón como muchos de cuello y corbata. Después supe que se fue a una compañía de seguros, espero que nunca más haga sentir tan mal a una persona. No hay persona que odie más que él.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.