Sueños y oportunidades
Nací y crecí en una población en el norte de la región metropolitana, vi mucha delincuencia, drogas y violencia. Familia vulnerable, con harta pobreza material, pero mucha riqueza valórica y de pensamiento. Mis papás no pudieron estudiar porque eran pobres, pero siempre nos promovieron la búsqueda de una profesión.
Yo siempre vestía con ropa reutilizada, fea y en malas condiciones, que me daban mis primas. Algunos niños de la pobla se burlaban de mí, me trataban de pobretona, me descalificaban y me hacían el vacío.
Con el tiempo pude estudiar en la universidad, con CAE, como muchos, pero me va súper bien. Mi esposo, con realidad peor que la mía, también estudió en la universidad y también le va súper bien. Tenemos buena situación económica, no somos millonarios, pero vivimos tranquilos. Tenemos un auto, dos casas (algunos dirán que son aún de los bancos, pero hay gente que ni siquiera puede tener crédito hipotecario), viajamos harto dentro y fuera del país, tenemos comodidades, ayudamos a nuestras familias y también podemos ahorrar, sus buenas lucas a fin de mes.
Sé que la plata no lo es todo, pero vivimos tranquilos y somos felices con nuestro hijo. Nos hemos sacado la cresta, pero también hemos tenido mucha suerte. Y siempre somos agradecidos de eso, por lo mismo es que ayudamos a quien nos lo pide, desinteresadamente.
Sigo juntándome con mis amigos de infancia, cuando voy a la casa de mis papás saludo a todo el mundo, converso con vecinos, la gente con quien comparto parte de mi historia y nunca, pero nunca he olvidado de donde vengo, mi origen y todo lo que he pasado.
A veces siento que vivo con culpa mi situación económica, me da verguenza ostentar o hablar de lo que tengo, porque soy consciente de mi realidad 'más privilegiada' que la que tienen muchos. No es algo que diga o converse, solo lo he hablado en terapia. Por eso lo hago acá, desde el anonimato.
Pero debo reconocer también, que me da un gustito interior y muy escondido en lo profundo de mí, que la gente que me discriminó y me trató de pobre o de flaite en público y en privado, sepa que me va bien. Aunque sé que eso está mal.
Por eso es tan malo juzgar, porque uno no sabe la realidad, ni las luchas o dificultades del resto. En ocasiones desconocemos las herramientas que tienen algunas personas y los sueños que gestan en su interior y que no pueden cumplir por falta de oportunidades, porque a veces, con esfuerzo y mucha suerte, se pueden lograr cosas bonitas y ser feliz en lo personal, lo familiar y lo laboral.
