El desayuno,
recuerdo algo de mi primer trabajo que jamas pude contar.
un dia los niños de bodega, como era habitual me invitaron a tomar desayuno. Era invierno y llevaban hamburguesas listas y una parrilla electrica para calentarlas y todo la bodega tenia una oficina donde trabajaban estos amables hombres con el piso con un poco barro seco como era de esperar en invierno y un poco dañado el piso flotante.
Me dejaron con la caja de hamburguesas y la parrilla para que las calentara mientras ellos iban a lavar sus manos. cuando intenté abrir la caja saltaron las hamburguesas directo al suelito, abiertas. quedaron marcadas en el piso por el aceite, tuve que actuar rápido recogerlas, cerrarlas y colocarlas a calentar, limpiar el piso y tratar de que no se notara con la adrenalina a full a los minutos llegaron y todo tranquilo para que no se dieran cuenta tuve que comerme mi hambuergesa calladita y decir que estaba bien rica que muchas gracias por todo mientras rogaba que no les saliera alguna piedrita en sus panes.
Cabe destacar que estabamos en un lugar muy apartado como para ir a comprar nuevamente y reponerlas y obvio no iba a decirles que habia tirado su mejor plan de desayuno en una mañana tan fría.
