Entrando en confianza
Ya que todo confiesan, yo también quiero hacer mi aporte.
Esto pasó hace varios años. Trabajo en un área de una gran empresa. El gerente general y dueño de la misma en esos años de un poco más de 55 años todo un gentleman casado además, lo había visto un par de veces en reuniones y cosas así. Hasta que un día me tocó trabajar con el una semana completa por temas de un proyecto que había que sacar adelante.
Día uno: nada sólo temas laborales y un par de preguntas personales para romper el hielo.
Día 2 y 3 : un poco más de confianza.
Día 4 : me pregunta de la forma más calmada y educada si estaba dispuesta a pasar una noche con él, argumentando que era una mujer muy bella y joven, que sólo sería una vez y que si no quería no había problema nos olvidabamos del tema y fin del asunto .ahí me dijo pídeme a cambio lo que quieras, tu sabes que soy un hombre adinerado.
Me dio hasta el otro día para pensarlo.
Esa noche la verdad lo pensé y dije bueno hay que aprovechar la oportunidad.
Día 5 : le dije que si pasemos una noche juntos pero no será gratis y además pido el pago por adelantado. Le di una cifra ( grande) arriesgando a que me diga que tome mis cosas y me vaya pero aceptó.
Quedamos en que el me diría el lugar y la hora.
Me deposito la plata esa misma noche y al otro día recibí el correo con las instrucciones.
Fue en un hotel 5 estrellas, hizo la reserva a mi nombre la cosa es que yo llegue primero y bueno después llego el, pasó lo que tenia que pasar, quedé gratamente sorprendida en todo caso. Al otro día en la mañana se levantó y se fue sin antes darme las gracias por todo .acordamos discreción absoluta y me dijo que el hotel estaba pagado hasta el otro día además me dejó pagado y como regalo todos los servicios de spa del hotel y el restaurant. Y me dijo aproveche de descansar y relajarse, un beso en la mano y se fue. Me quedé feliz y aproveche todo lo que pude.
Después de todo el disfrute me bajo la culpa y me daba lata volver a trabajar y encontrarme con mi carta de despido o algo así que adelanté vacaciones y luego me tomé una licencia.
En todo ese tiempo no supe nada de él.
Bueno tuve que volver y cuando llegue el primer día encontré en mi oficina un ramo de rosas y una joya de regalo de parte de él.
Nunca me despidió y tampoco se me volvió a insinuar nunca más. La relación laboral siguió siendo igual de buena y cordial.
Hoy en día a veces lo miro y todavía me acuerdo de la vez que me prostituí con mi gerente.
