Mucha sal!
Ya que las confesiones estaban charchas, aquí va la mía. Que también es charcha pero por lo menos es laboral.
Soy una persona tan ansiosa, que cuando ocupo la sal de mesa (esa que tiene dos salidas, una pequeña y una grande) siempre ocupo la grande para que sea más rápido, pero lamentablemente, siempre olvidó cerrarla o la mayoría de las veces más bien dicho.
La cosa es que infinidad de veces veo a mis compañeros confiados, llegar y usar la sal sin fijarse que lado está abierto, y hecharle un kilo de sal...
Desde aquí les pido perdón a todos y juro que intento recordar cerrarla pero se me olvida y me acuerdo cuando ya es demasiado tarde u.u
