Me gusta un loco, pero loco.
Estoy saliendo que conocí hace 5 meses y ahí mi vida cambio, en un va y ven de cosas ; harto carrete, regaloneo y un par de cosas medias raras que son el motivo de mi confesión. Para empezar este chiquillo le hace al jale ; lo he visto en la cima máxima de su personalidad explosiva y rogandome compañía y cobijo. Mientras que en su sano juicio su personalidad me atrapa, es muy chistoso y excelente compañero.
La cosa que en nuestro ritmo de vida, ya hemos marcado un patrón donde yo busco mi espacio y el va a todas por estar conmigo, pero yo me arranco, aunque siempre consiguie que estemos juntos... esperándome hasta las últimas horas de la madrugada para verme. He aguantado sus trasnoches por la droga q no lo deja dormir y su discurso que nadie se la va a jugar así por mi. Me ha pedido que vivamos juntos, pero yo desisto. Aunque es muy responsable emocionalmente, me siguie causando desconfianza su locura, a veces supera mis expectativas. No se si será mi confianza que no logro aceptar que me merezco un compañero que me entregue todo o porque el es capaz de hacerlo siempre con quien se le cruce o si quiero un compañero con ese estilo de vida a lo maldito. Yo soy una persona mayormente tibia, pero el tiene una locura que quiero beber constantemente de ella.
He conversado sobre el tema con mis cercanos y me dicen que tenga cuidado, porque ultimamente se ha vuelto un poco controlador e insistente cuando le digo que estoy haciendo otras cosas. Por el momento me mantendré a su lado, me he ido acostumbrando a sus carretes interminables, donde termina valiendo verga a mi lado y yo tratando de mantener la calma y seguir adelante.
Me muestra su lado mas tierno y dependiente, pero a veces me manda al suelo con sus escapes de grandeza. Siento que si se termina me va a doler, pero me ha sacado tanto de mi zona de confort, enseñándome nuevas formas de desenvolverme en la vida, q no quiero dejar de ver lo nuevo que tiene para ofrecerme.
Gracias x leer .
