Los que quedamos
Mi vecina se fue en sueño. Meses postrada y siempre presente su esposo, también sus hijos y nietos que la cuidaron hasta que se fue. Qué corta parece la vida cuando se apaga.
Tantos recuerdos que como puzzle están ahí en la memoria de quienes compartieron con ella. Un reconocimiento a hombres y mujeres que asumen con amor y dedicación la difícil labor de cuidar y acompañar el proceso de enfermedad de sus cónyuges, padres o familiares.
Hay tanta gente buena que apaña hasta el fin. Son el ejemplo de respeto y amor para los que quedamos.
