Comiendose la tisteza
Durante 6 años, dormí en las calles de Santiago, cantaba en las micros, pagaba ducha en franklin 2 a 3 veces por semana en los baños de trabajadores y compraba ropa de segunda mano y como en ocasiones no tenía donde lavarla, sencillamente la botaba...
Hubo temporadas donde dormía en el Víctor Jara o en cualquier albergue, otros donde dormía en el hogar Francisca Romana cerca de la Vega Central. otros que dormía en los metros de día y en la noche caminaba, a veces también me juntaba con grupos y dormía en rucos o carpas...Y una noche a la semana dormía en la casa de mi hijo.
El 2017 mi vida empezó a cambiar; Pues volví a mi ciudad natal, terminé enseñanza media y pude sacar mi pensión de Invalidez, pero claro, pa un arriendo no alcanzaba ni en joda... tuve que volver a la calle.
Durante el estallido social escribí un cartelito donde le cambiaba el sueldo al presidente por mi pensión de invalidez...Y encontré el arriendo de una pieza chiquitita de 80 lucas, donde viví hasta septiembre del año pasado, pues me dio una insuficiencia respiratoria que casi me manda al patio de los callaos y después de la hospitalización debí desalojar la pieza, pues me echaron por no pagar a tiempo mientras estaba hospitalizada...
Hoy vivo en una de las poblaciones mas peligrosas del sur de Santiago, mi pensión aumentó y vivo en una pieza mucho mas digna, por 90 lucas y lo restante, en medicamentos y víveres se va, ya que no puedo volver a cantar en las micros como antes por que vivo las secuelas de comerme la tristeza y soledad de la pandemia con una obesidad mórbida que me provocó varices y problemas severos de desplazamiento que me hacen doler desde las rodillas al tobillo, ya casi no camino mas que al consultorio y a veces voy donde mi tío paterno empastillada hasta las cachas, pero aun con dolor, por que soy demasiado cobarde para usar tramadol por el tema de la adicción que dicen que provoca...
Hoy llueve y gracias a la vida, ya no vivo en la calle, ya no duermo en rucos, ya me tomo un te calentito y puedo manejar el dolor de mis piernas en forma mas digna... Pero no todos corren con la misma suerte, a si que cuando haya código azul o después, si te sobra ropa de invierno, un albergue noche digna o unas personas en un ruco, serán felices si les tiendes la mano, busca noche digna en el buscador y tendrás acceso a las direcciones del albergue mas cercano para donar.
