De la ciudad al campo
Cada tanto aparecen confesiones de que todo está mal y se han ido o quieren irse, pero Santiago no es Chile y para vivir más tranquilo o tranquila no es necesario irse a otro país.
Con mi familia somos de los que se fueron de la capital a probar nuevos rumbos al campo. Nuestros trabajos desde antes no eran presenciales y se ligan a las TIC'S, así que tuvimos una fuerte alza de carga laboral en pandemia, lo que nos permitió juntar varios palitos. Aclaro que el terrenito lo teníamos hace muchos años, pero era un sitio eriazo (no es una parcela, son solo 400 m2).
Con la platita compramos una casa prefabricada, pusimos luz, arranque de agua, construcción, etc... Y hace más de 1 año que estamos aquí. Ya no pagamos arriendo, tenemos patio y pudimos adoptar un perro.
Es un pueblo interior pequeño y tranquilo. Donde hay poca gente 'joven', falta mano de obra en aserraderos y viñas. Los arriendos andan por los 250, la playa está a media hora...
Tenemos 2 hijas pequeñas y ambas ahora van a una escuela rural, muy personalizada, gratis y que incluye furgón...
Creo que hay que replantearse lo que se quiere, lo que se necesita, lo que se tiene y lo que se puede... No sólo sentarse a reclamar, porque de verdad que no todo está mal.
