Cambios en el mundo
Hoy empezaron las vacaciones de invierno. Soy educadora de párvulos en un jardín público y si bien estoy feliz por las vacaciones todo el día he estado triste, cansada del sistema, de las compañeras tóxicas, si bien amo mi trabajo, me encanta estar con mis niños y niñas, estos niños pandemia son difíciles, voluntariosos, con cero tolerancia a la frustración, agresivos.
Veo cambios en ellos en comparación a cómo empezó el año, pero estuve todo el día desmotivada. Con mil ideas en la cabeza que no se si pueda ejecutar por falta de recursos, ya no puedo gastar de mi bolsillo como lo hacía antes ya que llegó a fin de mes ahora justita, han pasado 5 días desde que me pagaron y ya me gasté la mitad del sueldo entre cuentas, feria, supermercado.
Ya no quería nada hasta que me llamo una ex apoderada, para decirme que me extrañaba, que su hija me extrañaba, que soy la mejor tía que su hija pudo tener, que en el colegio no aprende como aprendió en el jardín conmigo.
Y me dejó el ánimo por las nubes, ahí me di cuenta que todo vale la pena, por ahora voy a aprovechar unos días de dormir y descansar para partir el segundo semestre con las pilas recargadas, mis niños y niñas se merecen lo mejor de mi.
