Viaje entretenido
Utilizó siempre el metro de Santiago para ir a mi trabajo y ya no aguanto a los que suben a improvisar algunos, realmente solo agarran pal leseo a la gente ridiculizándola obligándote a interactuar. Cabros también uno tiene días malos en los que no quiere ir en el metro y que suba un weon a palanquearte. Los que cantan y no empiezan con Ese recurso penca, son aceptables.
Hacen para algunos el viaje en este transporte más insoportable. Prefería mil veces a los viejitos de terno que se subían a la micro amarilla a vender los productos de importadora internacional...
