Llegando al borde
Con respecto a la confesión #34281 'Relatos Cesantes', lo único que te puedo decir es que te entiendo.
Somos una familia de 3 1/2, lo digo así porque somos mi marido, mi hijo de 3 años, yo y un hijo de antes de mi marido, el cual su pensión es sagrada y eso que mi marido no está demandado. Su hijo es un 7 en todo sentido y tenemos cero problemas entre familias.
Este mes quedamos cortos, pero cortos, cortos. Era 23 de junio y teníamos como 3 lucas y se nos acabó el gas ¿Qué hacemos? Recurrimos a nuestra alcancía de monedas de $500. Habíamos ahorrado 20 lucas; 13 fueron para un gas de 5 kilos y el resto para parafina.
24 de junio andábamos juntando las chauchas para comprar pan y ensaladas, por suerte tenía lentejas del día anterior. Tuvimos que recurrir a la alcancía de mi hijo que va recogiendo cada moneda que ve, o se queda con los vueltos. Tenía casi 6 lucas. Saqué solo $2.500 para ir a juntarme con una amiga en el centro, porque ya lo teníamos pensado desde antes. Además acepté porque llevo días pensando y craneando como aportar para la casa, porque por cuidar a mi hijo debo quedarme en la casa, ¿Por qué quién me lo cuida mientras trabajo? Va al jardín, pero solo en la tarde y más encima se vienen las vacaciones.
Mi mamá me lo cuida cuando mi marido está trabajando y yo debo hacer algún trámite, pero corro. Mi mamá ya tiene sus años y aunque es una mujer independiente y anda para todos lados, no me gusta abusar. Aparte que vivimos en los extremos de la ciudad y la locomoción no es buena.
Cuando salí con mi amiga, me acordé que hace meses atrás me había llegado un correo de una tienda de retail ofreciéndome tarjeta de crédito. Fuimos a preguntar y me dieron la tarjeta. Años que no tengo una.
Mi marido me dijo que publicara una cámara de foto y vídeo que casi no usamos, pero que seguro se venderá. Al rato me habla alguien interesado y empezamos a ver la luz.
Sábado 25, no me contestó más el 'supuesto' interesado de la cámara.
Fuimos a un supermercado mayorista a comprar lo justo y necesario para la casa, después fuimos a otro supermercado a comprar carne, pollo y pan precocido, porque no tenemos efectivo para comprar pan fresco. Pagamos todo con la tarjeta.
Otra persona me habla interesado en la cámara y con este si se concreta. Nos juntamos el domingo.
Domingo 26, hoy viene a almorzar el hijo de mi marido, lo vamos a buscar y nos vamos los 4 a vender la cámara. ¡¡¡Por fin tenemos dinero!!! Vendimos la cámara en 40 lucas.
Compramos unas pocas frutas, ensalada y para la casa a cocinar pollito asado en el horno, que compramos ayer en el supermercado, con puré.
Ya es de noche y estoy sacando fotos y publicando más cosas para vender.
Podríamos pedir plata, pero ya debemos y no podemos endeudarnos más. Tenemos que salir de este hoyo.
En mayo fue el primer pago de un crédito de consumo que tuvimos que pedir para ponerlo de pie para una casa.
Se que dirán, ¿Pero para qué se van a endeudar en una casa, justo en este momento financiero tan crítico? Tenemos varios motivos, uno de ellos es que por fin mi marido cumple con los requisitos que piden para una casa, tiene antigüedad, el sueldo, todo. Y porque estamos chatos de pagar arriendo y está casa está mala.
Yo había sacado la cuenta y nos iba a alcanzar, pero con todas las cosas caras, no hay bolsillo que aguante.
Me voy a dedicar a vender cosas que ya no usamos. Ya hablé con mi amiga y ella me va a acompañar a hacer entregas cuando mi marido no esté.
Se que vamos a salir de esta, aunque no lo crean, hemos estado peor.
Antes que naciera mi hijo vimos las penurias más grandes y eso que los 2 trabajábamos.
Harta fe y esperanza para todos.
