Creando el futuro
Cuando egresé de mi carrera, no encontraba trabajo cómo profesional por el famoso tema de la experiencia. Ya no me quedaban ahorros y necesitaba plata... Entre eso de buscar algo para subsistir me postule al cargo en una agencia de babysister.
Mi primeros niños fueron en la Dehesa... 2 pequeños de 5 y 3 años... Eran muy mimados y no hacían caso a nadie, además, la abuela, encima todo el tiempo no me dejaba realizar actividades con ellos. Estuve unas 4 veces ahí y luego me tocó ir a Huechuraba.
Tenía que ver a una bebé de 6 meses, me dedicaba 100% a la bebé de 8 a 14:00 hrs.
Fui dos veces y sus padres hablaron conmigo, querían contratarme directo con ellos, sin la agencia de lunes a viernes en el mismo horario. Así que me quedé ahí con ellos un tiempo. Eran simpáticos, pero no trataban muy empáticamente a la nana puertas adentro que tenían.
Seguía trabajando en la agencia para las tardes, me mandaron a Ñuñoa con una niña de 2 años. Una pareja joven, pero ellos me trataron mal, la niña lloraba mucho y creyeron que yo la había golpeado o le había hecho algo ( jamás fue así) hasta alcance a salir al parque con la niña y al volver hizo un gran escándalo, los vecinos llamaron a los padres de que algo le estaba pasando, y no me enviaron más ahí.
Hasta que 3 veces a la semana en las tardes me tocaba ir a las condes... A cuidar de un niño maravilloso de 5 años.
Su mamá era Tailandesa, trabajaba en la embajada, y su papá francés, era profesor de matemáticas en una escuela Francesa.
El primer día que llegué, entro y me piden quitarme los zapatos, el niño estaba en una habitación adaptada cómo oficina hablando en francés con su abuela paterna.
Su papá una persona muy sencilla, luego presentaron al niño conmigo y el me hablaba en perfecto español. Nos quedamos solos y pintamos en unos rollos grandes de papel, el dibujaba bomberos, que eran los mejores y ayudaban a la comunidad.
Cuando a eso de las 7 de la tarde llegó su mamá, ella llegó hablándole en Inglés al niño, yo quedé plop! Me parecía que era un niño con tantas habilidades.
Estuve mucho tiempo ahí, me encantaba ir y conocer su cultura tan distinta a la de uno. Ellos estaban enseñando a su hijo a ser una persona sencilla y humana, ambos eran tan sencillos que me costaba creer que estaba en el departamento de una diplomática, ella llegaba en bicicleta, no les gustaban las aglomeraciones, por lo cual ir al supermercado era incómodo para ellos, generalmente lo hacía el papá y una vez que dejaba al niño al colegio (un colegio francés) y pasaba rápidamente por las cosas que necesitaba y me decía que no entendía porque el supermercado tenía que ser como un mall.
Ellos me decían que siempre le decían a su hijo que el era un niño que tuvo suerte, ya que todos los niños no tenían las mismas oportunidades que él. El niño siempre me decía que cuando grande quería que todos los niños tuviera los mismos juguetes que él, para que pudieran divertirse igual que él.
Recuerdo que le gustaban los dinosaurios y un día hicimos uno con cartón que había de una caja, fue muy divertido para el, luego me dijo que cuando los papás tuvieran más cajas sí yo podía hacerles dinosaurios a otros niños, porqué había sido divertidísisimo.
Pasaron unos 6 meses y encontré trabajo en otro lugar, horario completo, nada de mi profesión, pero evitaría andar de comuna en comuna.
Ellos a fines de ese año se irían a Tailandia y el iría a estudiar a una escuela que luego podría continuar estudios en Francia.
El último día me abrazó y dijo que nunca iba a olvidar lo divertido que era jugar juntos
Ese pequeño lleno mi corazón, me sorprendió su gran capacidad y sencillez.
Hoy sigue en Tailandia y ya tiene 11 años yo ahora tengo una hija de 1 año y trato de seguir ese tipo de crianza.
