El tamaño justo
Cuando iba al gimnasio, en un momento comparé el mío con el de los demás. Y me di cuenta de que es bastante más pequeño en comparación con los de los otros. Miraba alrededor y después me comentaba a mí mismo “qué pichiruchi que es” y me sentí muy poca cosa.
Sin embargo, cuando me recuperé de la mala emoción, me di cuenta de que me funciona a la perfección, está acorde conmigo, me ha dado muchas satisfacciones, cabe en todas partes y más encima me doy el lujo de seleccionar quién puede y quién no puede subirse arriba de él.
Desde entonces he andado más contento y no me arrepentiré nunca de haberme comprado un Suzuki, porque de verdad fue muy acertada la inversión.
