La satisfacción del logro
Quisiera contar a mi familia y cercanos lo que viví durante un año, pero me da vergüenza... siempre he sido considerada la eterna estudiante y la correcta, pero tomé la terrible decisión de involucrarme con un tipo, mayor que yo, 18 años. 5 hijos, 4 de mujeres distintas.No sé si me enamoré pero lo quise mucho, le hacia almuerzo, lo sorprendía, le hacía aseo a su casa (porque vivía solo) etc... acciones que nunca realicé por otras personas o parejas.
Viví y escuché las peores palabras que una persona u hombre le puede decir a una mujer: que yo me acostaba con mis ex, que era coqueta con los garzones, que me escribía con personas, entre otras. Que yo no perdiera más el tiempo con él, que era malo, que el hacía daño, etc. Y yo me quedaba... me echaba de su casa y yo como animalito me quedaba al lado de él. No se que pasó por mi mente... soy joven, inteligente, trabajadora, no sé... llegué a golpearlo, cuando el me humillaba, estuve a punto de que una vecina nos denunciara. Hubiese arruinado mi trabajo y futuro con una denuncia por VIF. Un día, entre tantos, me descontrole, le tire el pelo, lo raguñé, lo escupi, me salió sangre de nariz, donde (en ese momento no me golpeó) quizás de la fuerza que hice al pegar o gritar, parecía loca y le grité: hasta cuando me humillas, te odio te odio y sin control. Sangraba y sangraba mi nariz. Quedé por horas en shock, no sabía que hacer ni que decir. Le rompí hasta el casco donde le enterraba mis dedos. Fue horrible, ahora lo escribo y me doy pena... cómo llegué a ese punto, podrían haberme llevado detenida. Cómo me fijé en un hombre tan malo, que cuando bebía, se reía de mí, me miraba y me decía: eres tan ingenua... te falta tanto por conocer. No sé si es karma, no lo sé. Pero que yo recuerde nunca le hice tanto daño a alguien.En las noches sueño que estoy con él... dándole explicaciones o soportando su mal humor y violencia psicológica.
Tuve el valor de levantarme al día siguiente y durante una semana no botar una sola lágrima. Lloré tanto la última vez que sucedió todo esto... que al día siguiente me dolía hasta el cuerpo...
Quisiera contarlo a mis amigas, a mis hermanas... pero me da tanta vergüenza...
Ahora lloro pero de recordar todas las feas palabras que tuve que escuchar. Y soportar que bebiera viernes, sábado y domingo. No sé cómo soporté tanto...
La enseñanza que me queda para transmitir es que si se puede... se puede salir de donde te hacen daño, cuesta... pero se puede. Gracias a Dios lo mio fue breve en cuanto a tiempo de relación, quizás cuanto más tiempo iba a perder.
Lo único que me alienta en estos momentos es mi trabajo. Es con niños y al llegar a la sala es una burbuja... de seres inocentes que esperan por aprender, por un abrazo, una linda palabra. En esos momentos me olvido de todo, solo existen mis pequeños entregandome un dibujo o un: tía, la extrañé, tía la quiero mucho, tía que linda se ve hoy, etc.
