Todo partió en la U.
Vengo a presumir mi historia de love. Después de leer varias, decidí hacer pública la mía, en una de esas a alguien le sirve. Entré a estudiar a una U en 2017, en ese tiempo estaba con el padre de mi hija y nuestra hija de 9 años. Nuestra relación iba en decadencia por lo que yo ya veía que lo mejor era terminar y estar un tiempo sola, trabajo nuevo, nuevos desafíos y enfocarme en ahorrar para la casa propia, pero el destino quiso lo contrario.
En aquella U conocí a un hombre mayor (Hay 23 años de diferencia), él fue mi 'profe' ya que me enseñó gran parte de lo que sé en mis labores de trabajo. El tema que yo estaba cerrada a todo, no quería más cachos ni problemas con otra persona, sólo quería sanarme, pasar el duelo sola y enfocarme en mis nuevas labores, pero insisto el destino cuando dice otra cosa, nada qué hacer.
Conversábamos mucho, así nos empezamos a conocer un poco más. Yo le contaba los atados económicos y de irresponsabilidad por parte del padre de mi hija, y que eso fue haciendo que la llamita se apagara, él se transformó en un pilar y un buen amigo y confidente, a la vez me contaba sus atados en su matricidio que también estaba en bajada. Pero los jueguitos de miradas, esas ganas de comerse a besos eran tan grandes que pasaron meses en que ambos nos decíamos que no. Al tiempo Yo decidí acabar mi relación e irme con mi hija, el empezó los trámites de divorcio, ya que no quería que nada legal lo atara. Un día pasó Lo que tenía que pasar en dependencias de la U, pero fue con todo. Yo iba por un beso y terminamos haciendolo con unas ganas que pasaron semanas que me reía sola y no podía creer lo que había acontecido. La atracción y la pasión era tan grande que estando en la pega nos juntabamos a hacer las tareas, era cosa de todos los días, también nos escapabamos (literal) a un hotel cercano y con 3 horas adentro, más otra de ir y venir, era lo que más estábamos juntos que lo que trabajábamos, reconozco que fui muy care palo, pero cuando la atracción es así de fuerte es difícil ir contra ella, algun@s me entenderán.
Hoy estamos juntos, tenemos una relación pública dentro como fuera de la U, aunque acá dentro en la pega nos cuidamos porque la gente fue muy cahuinera y desde siempre nos relacionaban, aún cuando pasaba nada. Conozco su familia, él conoce la mía, mi hija lo aceptó y puedo decir que somos felices. Hay planes y proyectos en camino. Cuento esto porque cuando el destino está trazado, no hay mucho qué hacer, aunque el destino se lo forja una al tomar decisiones, si 2 personas están destinadas, tarde o temprano terminarán juntas. Nuestra historia no ha sido fácil, tengo a diario que vivir con prejuicios, partiendo por los de él que de a poco ha ido soltando. Y para los que preguntan, estoy cerca de los 40, él más de 60, pero no se equivoquen, no es millonario ni pretendo su 'herencia', tampoco es empresario ni tiene casas a qué podría apuntar, de hecho cumplí con el sueño de mi casa y voy x más y eso a él lo llena de orgullo porque habla muy bien y de alguna forma rompe los mitos antes dicho. Cuento esto porque mientras las cosas más te cuesten, más se Valorizan, yo me dejé querer y no hay que cerrar el corazón, porque cuando te toca, te toca y todo queda en manos de Dios.
Así que deben atreverse y luchar por lo que sienten y por quien quieren, porque la edad es sólo un número, hacemos el amor todos los días y la pasión nos quema, sigue creciendo y haciéndose más fuerte, la intimidad es excelente y me atrevo a decir que es lo mejor que me pudo pasar en todo sentido; un buen amigo, confidente, compañero y amante. Sus besos me vuelven loca y sus abrazos curan todo mal. Nos seguimos comiendo con la mirada desde que nos conocimos, ya que como no hay un contrato por medio, ambos debemos regar la plantita a diario y si estamos juntos es porque ambos lo queremos y no porque un papel lo diga, es hasta lindo y la relación se cuida a diario, no es necesario casarse para proyectarse. Aspiramos y soñamos a vivir juntos cerca del mar con nuestro perro Nerón.
