Tragátelo, no te va a pasar nada
Me llamaron un día x a cumplir un reemplazo como técnico dental. Cuando me entrevistaron me pintaron todo de maravillas, un viejo farsante que se las daba de ejecutivo de un holding todo Pepe Pato y la coordinadora una técnico que a simple vista era un perejil sin hojas y con muchas atribuciones.
Me presento el primer día a trabajar sin contrato, y como yo necesitaba trabajar confié en que más adelante podrían tocarme el tema. Sin embrago mi primer día de trabajo fue horroroso, me encontré con muchas sorpresas, entre ellas no contaban con insumos básicos como algodón, alcohol, instrumentos esterilizados, ni materiales para tapar muelas, tanto así que un paciente lucía una sonrisa multicolor, ya que le ponían la tapadura del color que tuvieran en ese momento, que no se ajustaba al color real del diente del paciente.
El jueves pasado llegó un paciente joven, pero que no le dedicó mucho cuidado a sus dientes y tenía en su cara 2 grandes abscesos (para el que no entiende dos pelotas con pus), porque la infección que tenía era caballa, acto seguido el dentista procede previo pago de las lucas correspondientes (porque sin lucas no baila el monito), a cedar al joven y durante la inserción de la aguja rompió uno de los huesillos, era un aroma a flores del cementerio podridas (wakala), el guataca del dentista, el muy desgraciado hizo que el pacientes se tragara ese pus asqueroso y maloliente y le dijo con una voz sensual: - tragátelo, no te va a pasar nada tiene un gusto malo, pero trágatelo- insistió, yo quería puro vomitar, me parecía absurdo que un weon estudiara 6 años para decirle semejante estupidez al paciente.
Le saca las dos muelas y no había hilo para coser tamaños hoyos, porque eran terribles de cagados para comprar insumos, mientras el paciente se desangraba recostado en el sillón, hasta que una yega hizo aparecer un hilo como si nada porque todo lo mantenían escondido en la raja, una voluntad de oro esas weonas.
Al final el paciente pudo irse, para la corneta por supuesto sin tratamiento antibiótico y el dentista sin lavarse las manos, siguió atendiendo a las personas que se encontraban en la agenda, atendió 2 pacientes más, ocupando la misma jeringa que había sigo embetunada con pus. Pa variar la técnico coordinadora se hacía la weona, pero cuando llegaba el jefe tipo 11 de la mañana ella se desaparecía en la oficina del barsa ese y salía toda chascona, con cara de yo no fuí, le daban libre y el jefe también se tomaba el día libre que coincidencia más grande.
Aguanté hasta el viernes esta situación, porque habían dentistas que no tenían pacientes estos no iban a trabajar y yo encerrada en un box piojento sin ventanas, sin calefacción y rodeada de la mugre que mantenían dentro de ellos.
Creo que nadie merece llegar a trabajar en condiciones deplorables, perdí 5 días valiosos de mi vida porque el weon caliente del jefe ni se pronunció con el contrato de reemplazo, se escondió como rata sarnosa, aún habiéndole mandado un correo e insistiendo acerca de mi situación, ya que estaba en todo mi derecho, preferí retirarme porque me soplaron unos dentistas que este weon no paga, antes que siguieran pasando los días, hago pública mi confesión para que nadie más caiga en el engaño y acepte trabajar en la inmundicia de clínica de Rancagua ubicada en Alameda XXX (datos borrados para evitar demandas), que además es una estafa publicitaria.
